La reorganización alcanza a las áreas encargadas del funcionamiento de la Casa Rosada, las residencias presidenciales y las sedes administrativas, así como a las tareas vinculadas con la seguridad, los traslados del jefe de Estado y la conservación del patrimonio histórico y cultural.
Con la nueva estructura, la Secretaría General estará integrada por la Unidad Gabinete de Asesores, las subsecretarías Legal, de Coordinación Administrativa, de Gestión Institucional y de Asuntos Presidenciales, además de la Casa Militar. Según establece la norma, los cambios responden a razones de gestión.
Entre las modificaciones jerárquicas, el titular de la Subsecretaría Legal pasará a tener rango y jerarquía de secretario. Al mismo tiempo, se suprimió el cargo extraescalafonario de coordinador de Asesoramiento Técnico, que dependía directamente de la Secretaría General.
El decreto también elimina los objetivos correspondientes a la Subsecretaría de Planificación General, aunque no detalla expresamente cómo se distribuirán todas las competencias que tenía esa dependencia. En cambio, modifica las atribuciones de otras áreas para reorganizar las responsabilidades dentro de la estructura presidencial.
La Unidad Gabinete de Asesores ampliará sus funciones en materia de preservación y puesta en valor de edificios, bienes culturales y patrimonio histórico vinculados con la Secretaría General. Entre sus responsabilidades estarán la elaboración de políticas culturales, la conservación y restauración de bienes patrimoniales y la coordinación de actividades en la Casa de Gobierno y otras dependencias administrativas.
Esta unidad también intervendrá en cuestiones relacionadas con las residencias presidenciales de Olivos y Chapadmalal y con el Museo del Bicentenario. En el caso de las residencias, deberá coordinar sus acciones con las autoridades de la Casa Militar.
Por su parte, la Subsecretaría de Coordinación Administrativa tendrá a su cargo la planificación de los servicios generales de la Secretaría General y de los organismos a los que brinda asistencia. También organizará los traslados terrestres del Presidente y de otros integrantes del Poder Ejecutivo designados por esa dependencia, tanto dentro del país como en el exterior.
Sus funciones incluirán la planificación de la intendencia, el mantenimiento, las cocheras y el transporte de la Secretaría General. Asimismo, intervendrá en cuestiones de higiene, seguridad laboral y medio ambiente en los espacios presidenciales, con excepción de las residencias de Olivos y Chapadmalal.
La Casa Militar, en tanto, organizará y supervisará las tareas del personal asignado a la seguridad presidencial. El dispositivo comprende efectivos del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, la Policía Federal Argentina, la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y fuerzas policiales provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, esa dependencia tendrá a su cargo la aprobación y aplicación de los protocolos de acceso destinados a garantizar la seguridad integral de la Casa Rosada, las residencias presidenciales y las sedes administrativas de la Secretaría General. También asumirá funciones de administración, mantenimiento, funcionamiento, higiene y seguridad laboral en las residencias de Olivos y Chapadmalal.
Mientras se completa la implementación de la nueva estructura, continuarán funcionando transitoriamente las unidades inferiores existentes, junto con sus respectivas dotaciones, cargos, niveles, grados y suplementos.
Por último, el decreto establece que la reorganización no implicará un aumento en la cantidad de unidades de la Administración Pública Nacional. Los gastos derivados de su implementación serán cubiertos con los recursos presupuestarios asignados a la Secretaría General de la Presidencia.








