La decisión judicial fue tomada en menos de 48 horas por la justicia local, gracias a la rápida acción de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal. El individuo enfrentó cargos por tenencia de un arma de guerra sin la debida autorización.
Los eventos se desarrollaron el 7 de mayo, cuando varios hinchas de Peñarol se reunieron en la zona de Esmeralda y Lavalle antes del encuentro correspondiente a la cuarta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026. Según fuentes del ámbito judicial, algunos transeúntes notificaron a las autoridades sobre ruidos y consumo de drogas en el área, lo que llevó a que la Policía de la Ciudad se presentara en el lugar. Al realizar una inspección, los oficiales encontraron un bolso tipo botinero en posesión de uno de los fanáticos.
Durante la revisión, los agentes encontraron una pistola semiautomática de la marca Bersa, modelo Thunder, calibre 9 milímetros, sin cartucho en la recámara, así como 50 rondas de municiones escondidas en una media. Tras este hallazgo, la Unidad de Flagrancia Este, liderada por el auxiliar fiscal Horacio Peix, procedió a la detención del sospechoso y a la incautación del arma y las municiones.
Subsecuentemente, se solicitó un informe al Registro Nacional de Armas, que indicó que el implicado no contaba con autorización para portar arma alguna. Un análisis técnico confirmó que la pistola era funcional y las municiones eran aptas para uso.
Con la información recabada, el hincha fue acusado formalmente de tenencia ilegal de un arma de guerra. En un juicio abreviado, el auxiliar fiscal Peix pactó con la defensa una pena de tres años de prisión en suspenso, acuerdo que fue ratificado por la jueza María Fernanda Botana, quien previamente accedió a la solicitud de prisión preventiva de la UFLA Este.
De esta forma, el caso se resolvió en un breve periodo, ilustrando la rapidez del sistema judicial en situaciones relacionadas con delitos de este tipo.
Seis días antes, otro caso relevante había culminado con una condena rápida en relación a daños ocasionados a una pizzería en Chacarita, donde se habían arrojado tres baldosas contra el establecimiento, un hecho que fue captado por cámaras de seguridad y que permitió la detención del sospechoso poco después.








