Desde el inicio del primer set, Cerúndolo mostró complicaciones para manejar el saque de su oponente a través de tiros envolventes y pelotas con gran parábola, logrando un juego que se extendió durante 9 minutos. Finalmente, Berrettini pudo mantener su servicio y quebrar en el siguiente juego, aprovechando algunas decisiones erróneas del argentino al intentar subir a la red. Luego, el italiano conservó su saque con rapidez, estableciendo un marcador de 3-0 en solo 18 minutos. Se escucharon instrucciones alentadoras desde el cuerpo técnico de Cerúndolo, que se encontraba en la tribuna: “Vamos a dominar”.
La sugerencia de Sebastián Prieto tuvo un efecto inmediato, ya que Cerúndolo logró mantener su servicio aunque tuvo que remontar un 0-40, evitando así un segundo quiebre. Así, Berrettini se colocaba 4-1 arriba en el primer set después de mantener su servicio. Desde ese punto, el italiano no tuvo problemas para sellar el primer set con un 6-3 en 39 minutos. El resumen del parcial dejó un solo quiebre a favor de Berrettini, con cinco aces de Cerúndolo y una paridad en errores no forzados: 11 de Cerúndolo y 10 del italiano.
Tras un primer set complicado, Cerúndolo se mostró más sólido en su saque y comenzó con confianza en el segundo set, aunque Berrettini seguía siendo una amenaza constante. Prieto animó al argentino, diciéndole: “Lo trabajaste bien después de un 0-30. Devuelvo y después juego, ¡vamos!”, tras un momento difícil en su servicio que le permitió adelantarse 3-2.
Con su saque como gran aliado, Juanma mostró señales de recuperación, colocándose 4-3 arriba y dándole un mensaje claro a Berrettini, quien se vio forzado a esforzarse más. El encuentro tomó un giro emocional cuando ambos jugadores empataban 5-5, haciendo que el tie break se volviera inevitable.
En el desempate, Cerúndolo perdió eficacia con su primer saque y careció de profundidad, lo que le impidió tomar la iniciativa en el juego. Esto lo llevó a perder el tie break con un marcador de 7-2, dejando a Berrettini con una ventaja de dos sets (6-3 y 7-6). En el intermedio, Cerúndolo solicitó asistencia médica. Resultó curioso que en el segundo set, que duró 58 minutos, el argentino cometió 15 errores no forzados frente a 9 del italiano, aunque este último logró más tiros ganadores (18-12). Cerúndolo, sin embargo, mantuvo una buena efectividad en su servicio con 6 aces acumulando 11 en total.
Recuperado de una molestia en el isquiotibial, Cerúndolo continuó luchando en un partido que se tornaba desafiante, especialmente porque se vio atrás en lo posicional frente a un Berrettini más ofensivo. A pesar de esto, logró su primer quiebre del partido colocándose 3-2 al aprovechar un error del italiano que dejó una bola en la red. Luego, Cerúndolo confirmó su servicio tras conseguir el 15° ace del encuentro, llevándose al marcador a 4-2. Juanma siguió empujando, asegurando su game de saque en cero y situándose 5-3 en el tercer set.
Cuando llegó el momento crítico para cerrar el set y forzar un cuarto parcial, Cerúndolo tomó decisiones cuestionables y permitió a Berrettini quebrar su servicio, igualando la contienda a 5-5 y acercándose a la resolución del partido en tres sets. La respuesta del romano fue firme al mantener su saque y colocarse 6-5, pero Juanma luchó nuevamente para llevar el partido a un tie break. A pesar de contar con tres puntos de set, no pudo cerrar el encuentro y terminó cediendo con un 8-6 en esta última definición. Con esto, se despide el último representante argentino de un Roland Garros que había comenzado con diez victorias en la primera ronda, pero que se tornó complicado a medida que avanzaba la competencia, dejando poco a poco fuera a los tenistas de nuestro país.








