La relatora compartió que su madre no la había reconocido durante cuatro meses, pero al día siguiente de su visita, volvió a identificarla. “¿Quién me reconoció? Ayer no, hoy sí”, expresó Margalot en un registro que difundió en sus redes sociales, en el que resumió el emotivo momento con la frase: “Mamá supo que era su hija”.
“Hacía cuatro meses que Mamá ya no me reconocía. Partir casi un mes a cubrir el Mundial me generó todo tipo de sensaciones encontradas. Ya no existía el temor al olvido, la vida me había estampado su enfermedad de la manera más cruel. La visité en cuanto aterricé, e hice lo que siempre hago. La llené de besos, acaricié su mano y me quedé en silencio inmortalizando cada segundo. Era más del mismo dolor”, relató en su cuenta de Instagram.
Mostrando una profunda emoción en el video junto a su madre, Mechi destacó la sorpresa que le causó reconocerla después de varios meses. “Pero los milagros ocurren. Duró un suspiro, como si alguien hubiese encendido un interruptor para regalarme el minuto más feliz de mi vida. Me miró, me vio, me sonrió y se le llenaron los ojos de lágrimas”, precisó.
Es relevante señalar que Margalot ha compartido diversas publicaciones en los últimos años desde el diagnóstico de su madre. Hace poco más de un año, en noviembre de 2022, publicó una carta extensa con una foto de ambas, donde describió la difícil situación familiar.
“Hace unos años, doce meses después del fallecimiento de papá, recibimos con mi hermana un diagnóstico que nunca imaginamos: ‘Afasia primaria progresiva y Alzheimer’ dijo el neurólogo. Esto en términos simples significaba que Rosario y yo iríamos lentamente perdiendo a nuestra madre en sus ochenta años. Primero serían las palabras y luego la memoria… Imaginarlo en una mujer que continuó ejerciendo su profesión hasta los 79, que era una madre presente e incondicional, una abuela llena de vida y una amiga desbordada de felicidad constante, significó un desgarro al alma”, escribió Mechi.
En otra publicación, la ex jugadora de Las Leonas se mostró junto a Chiquita en su cama, disfrutando de momentos juntas. Aclaró: “Muchas personas me preguntan cuál es el sentido de subir historias con ella… créanme que cada historia está cuidada y repleta de amor. Desde que comencé a compartir este desenlace de Mamá, lo hice con el propósito de atesorar cada video que tengo con ella; claro está que hacerlo en Instagram requiere un cuidado y una estética que permite que mi recuerdo sea diferente. Con el tiempo, que se transformó en meses y ahora en días, la edición es más exigente y la selección más escasa, pero no por eso menos amorosa y dolorosa. Del otro lado encontré miles de personas (hoy ya adultos) que fueron pacientes de la Dra. Chiquita. Muchos todavía recuerdan sus apodos ‘chorizo’ y sus variantes. Otros, desde el desconocimiento, han empatizado con esta relación, replanteándose así el valioso tiempo que dejamos pasar sin priorizar lo que realmente importa. La despedida es lenta, mientras que el cuidado y el amor son inmensos (tanto el mío como el de mi única hermana, Rosario). Hay una etapa de la vida (o a veces la vida misma lo impone) donde uno pone en contexto su existencia, y resulta sencillo saber a qué otorgarle importancia, qué aflicciones son válidas y dónde invertir la energía y el tiempo. Yo lo tengo claro: Mamá, te voy a cuidar, priorizar y amar siempre”.
Margalot, referente del hockey sobre césped argentino, logró tres medallas olímpicas y un título mundial durante su carrera como defensora en la selección femenina. Nacida el 28 de junio de 1975 en Buenos Aires, disputó 248 partidos internacionales con la Albiceleste entre 1998 y 2008, período en el que el equipo consolidó su identidad como Las Leonas.
La carrera de Margalot en el equipo nacional despegaría en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1999, donde se llevó la medalla de oro. Al año siguiente, durante los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, formó parte del equipo que alcanzó la final y logró la medalla de plata tras perder ante el combinado local. Gracias a esta actuación, el equipo recibió el Premio Olimpia de Oro en 2000, primer reconocimiento otorgado a un equipo colectivo en el deporte argentino.
En 2001, la jugadora surgida del club Saint Catherine’s se consagró en la Champions Trophy en Amstelveen, Países Bajos, y también ganó la Copa Panamericana en Kingston. Esta progresión culminó con la conquista de la Copa del Mundo de Perth en 2002, donde Argentina se impuso en la definición por penales ante el seleccionado neerlandés, logrando así el primer campeonato mundial de su historia.
Margalot mantuvo su desempeño en la defensa en las siguientes temporadas. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el equipo argentino se llevó la medalla de bronce al vencer a China en el partido por el tercer lugar. Ese mismo año, obtuvo el tercer puesto en la Champions Trophy disputada en Rosario. En el Campeonato Mundial de Madrid 2006, Argentina finalizó en la tercera posición.
La trayectoria internacional de Mechi culminó en 2008 tras participar en sus terceros Juegos Olímpicos. En Pekín 2008, la defensora obtuvo su segunda medalla de bronce olímpica al vencer a Alemania. Pocos meses antes de esa competencia, había ganado su segundo título en la Champions Trophy en Mönchengladbach.








