El actual técnico de River manifestó: “lo de Marcelo, como ustedes lo saben y lo sienten, mientras que pueda estar en su casa y pueda venir a disfrutar, estará siempre”. Ponzio, quien jugó bajo las órdenes de Gallardo, recordó su exitosa carrera, donde se convirtió en el futbolista con más títulos en el ciclo del Muñeco, conquistando 16 campeonatos.
La sorpresa llegó cuando Gallardo apareció en el Monumental para presenciar el encuentro entre River y Racing, ubicado en uno de los palcos que por tantos años fue su segunda casa. El exentrenador, que dirigió al equipo en 510 partidos y logró 14 títulos, incluyendo la histórica Libertadores de 2018, observó el partido desde su propio palco en la tribuna Centenario. Su visita tomó a muchos por sorpresa, pues si bien estaba acompañado de sus hijos, Matías y Santino, había sido mantenida en confidencialidad por el club.
En el entretiempo, cuando los presentes comenzaron a reconocerlo, el estadio resonó con cánticos de “Muñeco, Muñeco” mientras Gallardo firmaba autógrafos para los hinchas cercanos. “Gracias por esta alegría, de ganarle a Boca, de salir campeón”, fue otro de los cánticos que se escuchó en ese momento.
Esta fue la primera ocasión en que Gallardo volvió a visitar el Monumental como espectador desde que concluyó su última etapa como técnico el 26 de febrero. En esa ocasión, dirigió un triunfo 3-1 sobre Banfield, finalizando su ciclo luego de un emotivo video de despedida el 23 de febrero. Desde entonces, tras la llegada de Eduardo Coudet y durante la era de Martín Demichelis, no se había dejado ver en el estadio.
Su regreso durante el partido contra Racing no pasó desapercibido, ya que Gallardo observó el desarrollo del juego desde una perspectiva diferente, sin la carga de las decisiones tácticas del banco. Aunque alejado de la línea de dirección, su figura sigue siendo emblemática para el club, y su presencia nunca es realmente anónima.
Ponzio, un emblema de la recordada “guardia alta” de Gallardo durante la Copa Libertadores de 2018, expresó su preocupación por las decisiones arbitrales en partidos recientes. “No quiero que me regalen nada y tampoco que me quiten”, afirmó, haciendo alusión al gol anulado a Ángel Correa durante el clásico contra Racing.
“Siento que nos están pasando cosas que requieren hacer al menos dos o tres goles para asegurar el resultado”, agregó Ponzio, sugiriendo que ciertas decisiones provienen de instancias externas y no del árbitro. Hizo hincapié en la importancia del arbitraje, subrayando que debería ser lo más imparcial posible, apartando cualquier interferencia del VAR.
El León dejó claro que se están volviendo habituales las polémicas arbitrales, señalando que River ha tenido varios goles anulados injustamente. “Es un espectáculo mundial y hay que dar un buen espectáculo. Primero nosotros, que trabajamos en los equipos, y luego quienes dirigen. Si pasan inadvertidos, mejor”, comentó Ponzio en el contexto del superclásico decisivo que se avecina, vital para la definición del Clausura y las posiciones en la tabla general, donde River busca clasificar a la Libertadores 2027.
Finalmente, reiteró su deseo de que las decisiones arbitrales se mantengan firmes en el campo sin recurrir a la tecnología para resolver detalles menores: “Si se equivoca, que sea por el árbitro, no por lo que otros puedan señalar”. Con la esperanza de que no surjan más controversias en el partido, Ponzio se prepara para el gran desafío que representa el enfrentamiento contra Boca.








