Carlos Melconian, ex director del Banco Nación y reconocido economista, cuestionó la noción de que el Gobierno haya logrado estabilizar la macroeconomía y que solo reste mejorar la economía real. Durante una entrevista radial, enfatizó que “lo económico no está resuelto” y refutó la idea de que el programa del Ejecutivo haya triunfado en la macro y aún falte avanzar en la microeconomía.
Para Melconian, la clave de la discusión radica en la confianza, la inversión, el poder adquisitivo y el mercado cambiario. “Yo no comparto esa idea de que la macro está resuelta, que se acertó con la macro, pero falta la micro”, subrayó. Además, agregó: “Si la macro estuviese resuelta, se resuelve la micro”.
El economista indicó que una macroeconomía bien organizada debería traducirse en menor inflación, incremento de la actividad, recuperación de salarios y reactivación económica. Sin embargo, advirtió que este proceso aún no está presente de manera generalizada: “Hoy ese enfoque masivo no se da”, aseveró.
Melconian también se refirió a la política monetaria y cambiaria, señalando que Argentina requiere un esquema “más claro, cierto, con horizonte, que sea explícito”, especialmente a la luz de los recientes cambios en el régimen cambiario y la relación entre el Banco Central, el Tesoro y la demanda de pesos.
Al examinar el comportamiento del mercado, explicó que el desafío no se limita a la emisión de pesos, sino a la demanda de dinero. Según su interpretación, el Gobierno puede emitir dinero al comprar dólares, pero la interrogante crucial es si las personas y las empresas prefieren mantener esos pesos o buscan resguardarse. “La emisión de pesos es la oferta que hace el Gobierno y la tiene que hacer sí o sí porque compra dólares”, aclaró. No obstante, agregó que existe una preocupación respecto de la demanda: “Mi tía, la que dice ‘Esos pesos los quiero o no los quiero’”.
El economista observó que, incluso en un contexto de menor inflación, la demanda de pesos sigue siendo débil debido a la pérdida de poder adquisitivo, tarifas elevadas, incertidumbre y escasez de crédito. Por ello, afirmó que, cuando los pesos no permanecen en la economía, el resultado es evidente: “La contracara de eso es la dolarización claramente”.
Melconian destacó que tanto el Banco Central como el Tesoro absorben pesos de diversas maneras, desde la compra de dólares con superávit hasta la emisión de deuda en pesos. Sin embargo, advirtió que esta estrategia tiene sus limitaciones: “Algún riesgo de dejar plata en la calle va a tener que correr en algún momento porque si no, no va a levantar más” la economía.
El economista manifestó que el esquema vigente podría mantener una cierta calma cambiaria, pero no resolvería todas las incertidumbres. Según su criterio, el Gobierno deberá decidir antes de finalizar el año el rumbo a seguir en cuanto a la política monetaria, el dólar y la deuda: “De acá a fin de año tienen que definir qué quieren hacer”, expuso.
Melconian también caracterizó al Ministerio de Economía como una entidad centrada más en las finanzas, el tipo de cambio y la deuda que en una política económica integral. Indicó que el ministro se enfoca en “mantener tranquilo el tipo de cambio” y en “controlar la deuda”, mientras otros aspectos de la economía carecen de señales claras.
Finalmente, resaltó que la combinación de superávit fiscal, restricción monetaria y un dólar casi fijo no fue suficiente para aliviar las tensiones inflacionarias. “Cuando vos mirás la seca es fenomenal”, comentó. Y concluyó que “debe ser dramático para el que confía en el superávit fiscal y la seca monetaria y el dólar casi fijo que la inflación todavía sea 30% anual”.








