La realidad que se encontró fue preocupante. Una vaca muerta yacía en el fondo del camión, aplastada por sus compañeras, mientras que otra vaca se encontraba en avanzado estado de preñez. El estado de los demás animales resultaba alarmante: desnutrición extrema, heridas severas y un estado general deplorable. El protocolo se activó de inmediato, contactando al área de Protección y Bienestar Animal del municipio, y se decidió secuestrar a todas las vacas vivas y a la fallecida para realizar una necropsia. Fue así que la ONG Rescate Equino Cinco Corazones (RECC) fue convocada para llevar a cabo el rescate.
Los informes veterinarios posteriores confirmaron las sospechas iniciales de los policías. Las 27 vacas rescatadas presentaban un diagnóstico claro de desnutrición severa, además de enfermedades infecciosas como Lengua de Palo y Paratuberculosis, mastitis avanzadas y lesiones oculares que indicaban la presencia de carcinomas. Muchas vacas estaban preñadas, y la necropsia de la vaca muerta reveló que había fallecido debido a una peritonitis.
Mariana Trebisacce, abogada de la ONG, explicó que lo sucedido pone de manifiesto una responsabilidad que abarca toda la cadena comercial. “Hay una imputación a toda la cadena pecuaria. Hay un propietario que tuvo a las vacas y las dejó llegar a este estado, sin atención veterinaria y con infecciones no tratadas”, afirmó. Agregó que también hay un intermediario involucrado y reclamó la responsabilidad del frigorífico que solicitó las vacas, a pesar de su evidente falta de condiciones para el consumo.
Las patologías encontradas eran tratables, pero las vacas nunca recibieron atención adecuada. Actualmente, en la ONG, están bajo un plan nutricional y algunas han sido sometidas a intervenciones quirúrgicas. Trebisacce destacó que al menos tres vacas más están en avanzado estado de preñez y en grave estado de nutrición.
El caso ha sido elevado a la justicia provincial y se investiga bajo la Ley 14.346 de maltrato animal, aunque se han incorporado también delitos relacionados con la salud pública y la seguridad alimentaria. Se alega que el estado sanitario de los animales los hacía inelegibles para el transporte y la faena, contraviniendo así normas establecidas por las autoridades sanitarias.
A pesar de la gravedad de la situación, se ordenó restituir a los animales al frigorífico sin tener la totalidad de los informes veterinarios. La abogada Trebisacce exige la suspensión de dicha medida, argumentando que el maltrato animal y los delitos relacionados con la salud pública deben ser considerados. Además, se señala que hay regulaciones claras que prohíben la faena de animales enfermos y que debe existir un control riguroso en el tratamiento de animales con heridas o enfermedades.
El frigorífico demandó la restitución de las vacas para proceder a la faena, lo que ha originado un conflicto judicial. Para la querella, esta solicitud es difícil de justificar ante el estado de salud de los animales. Trebisacce advirtió que, sin la intervención de las autoridades, estas vacas podrían haber terminado en la mesa de consumidores desprevenidos.
Desde la ONG se manifiestan preocupados por las debilidades en los controles sanitarios y en la trazabilidad de la cadena cárnica, señalando que el sistema actual permite que se realicen operaciones que se asemejan a una faena clandestina. Trebisacce criticó la falta de supervisión oficial en la comercialización de hacienda y la validez de las certificaciones sanitarias existentes.
Mientras la justicia decide sobre la restitución de los animales, los 27 vacas permanecen bajo el cuidado de Rescate Equino Cinco Corazones, recibiendo atención médica y alimentación adecuada. “Están siendo tratadas y respetadas por primera vez en sus vidas. Este caso ha evidenciado el descuido no solo hacia el bienestar animal, sino también hacia la salud pública, representando un grave riesgo para consumidores”, concluyó la abogada.








