Durante su exposición, Santilli destacó la importancia de mantener el equilibrio fiscal y sostuvo que el orden macroeconómico es una condición necesaria para lograr crecimiento e inversiones.
El funcionario afirmó que durante los últimos años la Argentina se había alejado de las democracias occidentales y sostuvo que la actual gestión impulsó un cambio de orientación, con un mayor acercamiento a Estados Unidos.
En ese sentido, destacó distintas decisiones adoptadas durante la administración de Milei y mencionó el desempeño de las exportaciones energéticas, los acuerdos internacionales y los cambios en la política comercial.
También resaltó el avance de las exportaciones de carne y señaló que la Argentina pasó de restringir esos envíos a contar con un cupo de 100.000 toneladas para el mercado estadounidense. Además, mencionó acuerdos vinculados con otros países y la ratificación del tratado entre el Mercosur y la Unión Europea.
Santilli calificó al Gobierno de Milei como “el más reformista de la historia” y aseguró que esa orientación continuará. En ese marco, destacó las reformas aprobadas y las que todavía están pendientes, y remarcó el papel de los gobernadores en el proceso.
“Es fundamental agradecer a los gobernadores, ya que esto es un esfuerzo colectivo”, afirmó.
El jefe de Gabinete también sostuvo que la Argentina atraviesa una “oportunidad histórica” para construir un país confiable, ordenado y en crecimiento. Según planteó, Milei será reconocido por haber establecido las bases para ese desarrollo.
Al referirse específicamente a la política económica, Santilli volvió a remarcar que el equilibrio fiscal no será modificado y vinculó el orden de las cuentas públicas con la llegada de inversiones.
“El equilibrio fiscal no se negocia”, sostuvo, al tiempo que afirmó que el actual Gobierno llevó orden económico e institucional al país.
El funcionario volvió a cuestionar al kirchnerismo y aseguró que durante sus gestiones no se logró ordenar ni la macroeconomía ni la microeconomía. Como consecuencia, señaló, quedaron como problemas la inflación, la pobreza y un elevado nivel de informalidad laboral.
Por último, destacó la reforma laboral impulsada por la administración de Milei y sostuvo que fue diseñada para incorporar al mercado formal a millones de trabajadores.
Santilli insistió en que el debate económico no debe concentrarse únicamente en la situación de las empresas y los trabajadores, sino también en las condiciones generales de la economía. “Sin un orden macroeconómico no hay posibilidad de crecimiento”, afirmó.








