En total, los ETF con exposición a América Latina recibieron US$ 5.500 millones en nuevas inversiones durante 2026, frente a los US$ 4.600 millones registrados el año anterior. El universo analizado comprende 114 fondos, con activos conjuntos por US$ 50.000 millones.
Brasil lidera la captación de capitales, mientras que los fondos regionales sumaron ingresos por US$ 2.900 millones. Cerca de dos tercios de ese monto se destinaron a acciones brasileñas. México, en cambio, registró salidas de fondos por US$ 1.500 millones.
Uno de los principales instrumentos de inversión es el ETF EWZ, de iShares, que replica el índice MSCI Brazil. El fondo administra activos por US$ 9.085 millones y recibió US$ 1.350 millones durante 2026. En el mismo período, registró una suba del 36% medida en dólares. Su volumen promedio diario de operaciones durante los últimos tres meses rondó los US$ 930 millones.
Además de canalizar inversiones, estos instrumentos cumplen un papel relevante en la negociación de activos brasileños. Históricamente, el EWZ representó un volumen equivalente al 31% de las operaciones del MSCI Brazil, aunque esa proporción se redujo recientemente. A pesar del ingreso de capitales, el volumen operado cayó, un comportamiento que sugiere que parte de los nuevos inversores mantiene sus posiciones en lugar de realizar operaciones frecuentes.
La evolución reciente también está vinculada con los movimientos internacionales de capital. Los mercados emergentes con una fuerte presencia tecnológica, como Corea del Sur y Taiwán, habían captado recursos que restaron atractivo relativo a América Latina. Sin embargo, el resultado de la primera vuelta electoral en Brasil modificó las expectativas sobre el mercado del país.
En esa instancia, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, frente al 45,16% alcanzado por Lula. La diferencia de 1,87 puntos porcentuales sorprendió a parte del mercado y estuvo acompañada por una reacción favorable de las acciones brasileñas y una apreciación del real.
Las perspectivas políticas también se relacionan con la composición del Congreso. El Partido Liberal (PL) pasó a contar con 28 bancas en el Senado, mientras que los sectores de derecha y centroderecha reúnen en conjunto 50 de los 81 escaños. Este escenario podría modificar las condiciones para impulsar cambios económicos, aunque una mayor representación parlamentaria no garantiza por sí sola la aprobación de reformas.
Las expectativas favorables también se reflejan en las valuaciones bursátiles. Actualmente, el mercado brasileño cotiza a unas 8,8 veces las ganancias estimadas para los próximos 12 meses. Si el múltiplo regresara a 10,9, un nivel asociado con ciclos de mejora, el índice MSCI Brazil tendría un potencial de suba del 23%.
Esa recuperación podría producirse con rapidez si aumenta la demanda de activos brasileños, en un contexto de posicionamiento todavía reducido por parte de los inversores. Sin embargo, la continuidad de una eventual revalorización dependerá de la definición de los nuevos liderazgos, de sus programas económicos y de la implementación efectiva de sus medidas.
Argentina muestra un desempeño considerablemente más moderado. Los ETF enfocados en el mercado local recibieron apenas US$ 100 millones durante 2026, después de registrar salidas por un monto similar en 2025. El principal instrumento del segmento, el ARGT, administra activos por US$ 687 millones y acumula una caída del 1% en dólares durante este año.
La diferencia de escala entre ambos mercados también se observa en el volumen de activos administrados. Brasil concentra más de la mitad del patrimonio de los ETF latinoamericanos que cotizan en el exterior, lo que consolida su posición como principal destino regional para este tipo de inversiones.








