Frente a empresarios del sector, el funcionario planteó la necesidad de consolidar un cambio de modelo económico y remarcó que la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad son condiciones fundamentales para incentivar las inversiones y promover el crecimiento.
En ese marco, cuestionó el esquema económico que precedió a la llegada de Javier Milei a la Presidencia y sostuvo que sus resultados evidencian las dificultades que atravesó el país. Según su evaluación, Argentina acumuló más de 14 años de estancamiento tanto en el empleo como en la actividad económica, en un escenario marcado por el déficit fiscal, la emisión monetaria, el endeudamiento, las restricciones cambiarias y la falta de crédito destinado a la producción.
Caputo también señaló que ese modelo generó distorsiones en el sistema financiero y contribuyó a sostener una economía cerrada, con consecuencias negativas para la producción y los ingresos.
Como parte de su exposición, el titular de Economía presentó un balance del período comprendido entre julio de 2022 y diciembre de 2023. De acuerdo con los datos que expuso, durante esos 18 meses la actividad industrial registró una caída del 11%, mientras que el volumen de Leliq y pases del Banco Central aumentó un 150%.
El ministro explicó que, bajo ese esquema, las entidades bancarias encontraban mayores incentivos para colocar sus recursos en el sector público que para otorgar financiamiento a empresas y familias, lo que limitaba el acceso al crédito para la actividad privada.
Otro de los puntos de su análisis estuvo vinculado con los ingresos previsionales. Caputo afirmó que las jubilaciones perdieron un 37% de su poder adquisitivo durante el período mencionado y aseguró que, desde el inicio de la actual administración, los haberes recuperaron un 14% en términos reales.








