La iniciativa fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la Conferencia Industrial de la UIA. El funcionario propuso que las jurisdicciones eliminen el impuesto a los sellos y que el Estado nacional les devuelva el equivalente al 50% de la recaudación que actualmente obtienen por ese concepto.
Entre las respuestas de los mandatarios hubo coincidencias respecto de la necesidad de abrir una instancia de diálogo, aunque también aparecieron diferencias sobre el alcance que debería tener la discusión.
El gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, destacó las medidas de reducción del gasto político y de la estructura estatal que llevó adelante su administración. Según detalló, la provincia redujo un 35% los cargos políticos, desafectó a 5.000 personas que habían ingresado irregularmente al Estado y avanzó con una disminución y eliminación de impuestos.
Por su parte, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, consideró que la propuesta debe ser analizada y recordó que su provincia ya contempla eliminar el gravamen en 2028 para determinados contribuyentes que cumplan con los requisitos establecidos.
Sin embargo, aclaró que el debate no debería limitarse a un tributo específico y planteó la necesidad de incorporar una revisión integral de la coparticipación federal.
Una posición similar expresó el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien manifestó su predisposición a dialogar sobre la iniciativa y coincidió en que es necesario profundizar la discusión sobre la distribución de los recursos entre la Nación y las provincias.
Desde Córdoba, el mandatario Martín Llaryora planteó una mirada más amplia sobre el sistema impositivo y reclamó que la conversación incluya el conjunto de los tributos nacionales y su impacto sobre la actividad productiva. En particular, cuestionó las retenciones que afectan a la economía provincial.
El gobernador sostuvo que las modificaciones tributarias deben discutirse formalmente entre las partes y no limitarse a anuncios públicos que luego puedan generar expectativas sin acuerdos concretos. También advirtió sobre la necesidad de evitar propuestas que posteriormente sean modificadas o revertidas.
Además, reclamó que el análisis económico contemple tanto al sector agropecuario como al industrial, al considerar que ambas actividades tuvieron un papel central en el sostenimiento de la economía argentina.
En la misma línea, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, expresó su disposición a participar de una mesa de negociación, aunque remarcó que el debate debe incorporar los impuestos que afectan al campo y a la industria.
De esta manera, la propuesta de eliminar el impuesto a los sellos abrió una nueva discusión entre el Gobierno nacional y las administraciones provinciales. Mientras la iniciativa apunta a modificar un tributo que recaudan las jurisdicciones, los gobernadores plantean que cualquier acuerdo debe contemplar también la distribución de los recursos federales y la carga impositiva que soportan los sectores productivos.








