Las protestas comenzaron con una movilización frente a la Municipalidad de Las Varillas, donde funciona una delegación del Ministerio de Trabajo provincial. La medida se produjo luego de que la representación sindical solicitara la intervención de las autoridades laborales ante los incumplimientos que atribuye a la compañía.
Según los datos difundidos por el gremio, Pauny mantiene deudas salariales correspondientes a la segunda quincena de septiembre y tampoco habría ingresado los aportes patronales correspondientes. Tras una audiencia realizada la semana pasada, los representantes de los trabajadores se retiraron sin alcanzar una solución.
Desde la representación sindical cuestionaron el incumplimiento del último acuerdo alcanzado con la empresa y reclamaron medidas para garantizar el pago de los haberes y preservar las fuentes laborales. También solicitaron dejar sin efecto ese entendimiento debido a que, según sostienen, la compañía no cumplió con los compromisos asumidos.
Este martes, los empleados regresarán a la planta para definir cómo continuarán las medidas de protesta. La modalidad de las acciones será resuelta por los propios trabajadores en función de la evolución del conflicto.
Durante los últimos tres días hábiles del mes pasado, la fábrica había comunicado que sus 450 empleados no debían presentarse a trabajar. Sin embargo, el personal decidió concurrir igualmente a sus puestos.
En un comunicado, la organización gremial denunció que la empresa mantiene obligaciones laborales pendientes. Además de los salarios, señaló que no se habrían depositado las retenciones correspondientes a la obra social, la cuota sindical, el seguro convencional y los aportes jubilatorios. También mencionó incumplimientos vinculados con las cuotas alimentarias retenidas a los trabajadores.
En paralelo, desde hace varias semanas la conducción de Pauny viene manifestando su intención de conseguir inversores para mejorar la situación económica de la compañía. Sin embargo, hasta el momento no se conocieron detalles concretos sobre el avance de esas gestiones.
Los problemas financieros también aparecen reflejados en los registros del Banco Central. La empresa mantiene compromisos pendientes con distintas entidades bancarias, entre ellas el Banco Nación, el Banco de Córdoba, BBVA y Banco Provincia. Además, acumula 146 cheques rechazados por un monto total de $1.028,4 millones.
A las dificultades financieras se suma el contexto que atraviesa la industria nacional de maquinaria agrícola. Uno de los factores que incide sobre el sector es el crecimiento de las importaciones de tractores, cuyos precios se ubican considerablemente por debajo de los modelos fabricados en el país.
Mientras continúan los reclamos por los salarios y los aportes adeudados, el futuro de la actividad en la planta cordobesa permanece condicionado por la situación financiera de la compañía y las gestiones que pueda concretar para conseguir nuevos recursos.








