El funcionario recordó que las definiciones sobre la política de retenciones ya fueron comunicadas meses atrás y sostuvo que cualquier nueva reducción dependerá de la evolución de las cuentas públicas. En ese sentido, afirmó que, a medida que se consolide el superávit fiscal y continúe el crecimiento de la economía, existirán mayores posibilidades de seguir disminuyendo la carga tributaria sobre las exportaciones agropecuarias.
Durante su visita, Caputo también aseguró que el actual programa económico genera las condiciones para incentivar la producción y favorecer el ingreso de divisas. Según explicó, el esquema vigente brinda previsibilidad y estabilidad, factores que, a su entender, benefician tanto a los sectores exportadores como al resto de las actividades productivas.
En ese marco, destacó que el Banco Central logró incrementar sus compras de divisas gracias al aporte de las exportaciones y remarcó que el campo continúa siendo uno de los principales motores de la economía argentina.
El ministro sostuvo además que el sector agropecuario sufrió durante años políticas que afectaron su desarrollo y aseguró que el objetivo del Gobierno es avanzar gradualmente hacia una reducción cada vez mayor de los derechos de exportación, en función de las posibilidades fiscales.
La última modificación del esquema fue anunciada en mayo, cuando el Poder Ejecutivo presentó un cronograma de rebajas escalonadas que se extenderá hasta 2028. El plan contempla reducciones progresivas para distintos cultivos, con una disminución gradual de las alícuotas a partir de 2026 y una ampliación del beneficio a todas las producciones desde 2027.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la medida tendrá un impacto fiscal creciente en los próximos años, aunque el Gobierno considera que la pérdida de recaudación será compensada por un mayor nivel de producción y exportaciones.
Caputo también defendió el modelo económico al afirmar que los incentivos implementados no solo favorecen a los sectores generadores de divisas, sino al conjunto de la actividad productiva.
Sus declaraciones se conocieron luego de que se difundieran los últimos datos oficiales sobre actividad económica, que mostraron una leve caída mensual y una recuperación interanual limitada. Entre los sectores con mejor desempeño se destacaron las actividades vinculadas al agro, la explotación de minas y canteras y los servicios de electricidad, gas y agua.
En contraste, ramas ligadas al consumo interno, como el comercio y la industria manufacturera, continuaron exhibiendo resultados negativos, reflejando que la recuperación económica mantiene un comportamiento dispar entre los distintos sectores.








