La compañía evalúa presentar el concurso de FB Líneas Aéreas SA junto con otras empresas vinculadas a su grupo económico, con el objetivo de que el expediente tramite ante el mismo juzgado que lleva el concurso de OCA. La estrategia se apoya en la posibilidad prevista por la Ley de Concursos y Quiebras para empresas que integran un conjunto económico.
Flybondi no cuenta con aeronaves propias: sus aviones están bajo leasing y sus propietarios suspendieron su utilización hasta que se regularicen las deudas. La empresa tampoco posee inmuebles y entre sus activos figuran vehículos, mobiliario, rutas, certificados de vuelo y la marca. Las obligaciones alcanzarían unos US$ 120 millones, mientras que los activos representarían cerca del 10% de ese monto.
El esquema grupal permitiría que la competencia quede en manos del juzgado que interviene en el concurso de OCA, que cuenta con infraestructura y actividad comercial. Sin embargo, la legislación exige que la presentación conjunta abarque a los integrantes del grupo económico y que se acredite efectivamente su existencia.
La situación operativa de Flybondi agrega presión. En julio concretó apenas el 5,4% de los vuelos programados y entre el 6 y el 10 de agosto canceló 66 vuelos consecutivos. Además, mantiene deudas por combustible, salarios impagos desde junio y más de 700 indemnizaciones pendientes.
En este contexto, la principal dificultad para un concurso sería garantizar la continuidad de la actividad. El proceso exige sostener la operación mientras se negocia con los acreedores, mientras que las nuevas deudas generadas después de la presentación deben pagarse con prioridad. Sin flujo de fondos, la continuidad de la empresa queda comprometida.
En paralelo, avanzan las acciones judiciales. El 10 de agosto se iniciaron ocho ejecuciones fiscales contra FB Líneas Aéreas y posteriormente se ordenaron embargos por unos $1.525 millones de capital, que ascienden a $1.754 millones al sumar intereses y costos. Los reclamos corresponden a deudas generadas entre marzo y junio, vinculadas con Ganancias, retenciones y percepciones de IVA y aportes patronales.
También existen cinco pedidos de quiebra contra la aerolínea, aunque dos permanecen activos. La eventual presentación del concurso permitiría centralizar las ejecuciones y los pedidos pendientes ante un único juzgado.
El escenario también genera interrogantes sobre los acreedores. Más de 700 exempleados esperan el pago de sus indemnizaciones, mientras que miles de pasajeros con pasajes que no fueron utilizados deberían verificar sus créditos en caso de que se concrete el concurso. Los trabajadores tendrían prioridad dentro del proceso, mientras que para los pasajeros la recuperación de las sumas reclamadas dependerá de que efectivamente se presenten a verificar sus créditos.







