Solo tres países presentaron una evolución más negativa. Palestina encabeza ese grupo debido a la paralización de la actividad industrial en Gaza desde octubre de 2023. Luego aparece Qatar, cuya industria sufrió el impacto de un ataque iraní contra instalaciones industriales en marzo, con una posterior caída del 96% en sus exportaciones de gas. Bulgaria completa el listado, afectada por la crisis de la industria automotriz europea y las sanciones aplicadas a la propietaria de su única refinería.
La comparación, elaborada a partir de datos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), utiliza índices de producción manufacturera ajustados estacionalmente. Los datos fueron difundidos por un exministro de Desarrollo Productivo, quien planteó que el retroceso argentino resulta especialmente significativo porque el país no atravesó durante ese período conflictos bélicos, bloqueos ni sanciones como los que afectaron a otras economías con peores resultados.
El contraste también aparece al observar algunas de las principales economías del mundo. Frente al retroceso de 11,2% de Argentina desde 2023, Brasil registró un avance de 2,7%, Estados Unidos de 2,1% y China de 19,7%.
Si el punto de comparación se fija en noviembre de 2023, el panorama argentino muestra una caída acumulada del 8,7%, lo que ubica al país con el tercer peor desempeño mundial bajo ese criterio, detrás de Qatar y Bulgaria.
A nivel local, los últimos datos oficiales reflejan que la tendencia negativa continuó durante julio. La producción industrial se contrajo 5% frente a junio y cayó 4,9% en términos interanuales. En los primeros siete meses del año, la actividad acumuló una baja de 2,6%. De las 16 divisiones relevadas, 12 registraron retrocesos interanuales y apenas cuatro tuvieron resultados positivos.
Entre las ramas más golpeadas se encuentra la de otros equipos, aparatos e instrumentos, que tuvo una contracción interanual del 31,4%. Dentro de ese segmento, la fabricación de equipos electrónicos, incluidos celulares y televisores, se redujo 49,8%. También cayó 25% la producción de equipos eléctricos, en un contexto marcado por una menor fabricación de motores y generadores.
La segunda mayor caída correspondió a maquinaria y equipo, con un retroceso del 26,7%. La producción de maquinaria agropecuaria fue particularmente afectada y se desplomó 46,6%, en línea con una menor demanda de equipos de fabricación nacional.
Tampoco agosto mostró señales claras de recuperación. Las estimaciones disponibles anticiparon una baja desestacionalizada de 0,3% frente a julio y un retroceso interanual cercano al 5,7%. De confirmarse esos números, la industria habría acumulado entre enero y agosto una caída del 3% respecto del mismo período de 2025.
La situación del sector también quedó planteada frente al avance de las manufacturas provenientes de China. En ese contexto, durante un encuentro empresario se analizó la posibilidad de incorporar a pequeñas compañías a cadenas de valor encabezadas por grandes corporaciones, con una orientación hacia actividades consideradas con potencial de expansión, entre ellas energía, minería, agro y economía del conocimiento.








