Según trascendió, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue quien le habría ofrecido a Lanari incorporarse al Banco Nación luego de su salida de la Secretaría de Comunicación y Prensa, en medio de la controversia vinculada al caso Adorni, que se encuentra bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
A diferencia de su antiguo superior, Lanari consiguió continuar dentro del esquema oficial al ingresar al directorio del Banco Nación, entidad conducida por Darío Wasserman. Desde ese lugar, participará en las distintas comisiones del organismo y percibirá una remuneración estimada de entre seis y siete millones de pesos mensuales.
El funcionario mantiene una relación cercana con Karina Milei y se consolidó como uno de los principales difusores del pensamiento del presidente Javier Milei en redes sociales, especialmente a través de la plataforma X, donde suele replicar los principales lineamientos del mandatario.
Otro caso similar es el de Guillermo Francos, quien, pese a su salida de la Jefatura de Gabinete en medio de tensiones con el oficialismo, permaneció como integrante del directorio de YPF, cargo que ocupa desde junio de 2024. En esa función recibe una remuneración cercana a los 20.000 dólares mensuales. Su continuidad en la compañía fue autorizada por el Gobierno pese a que su salida del gabinete se produjo luego de que la administración de Milei considerara cumplida una etapa de su gestión.
Lisandro Catalán, quien se desempeñó como ministro del Interior durante la gestión de Francos, también continúa como director de YPF. El dirigente libertario oriundo de Tucumán, con vínculos dentro del oficialismo, mantiene una remuneración de características similares.
Otro antecedente es el de Demian Reidel, quien tras dejar su cargo en Nucleoeléctrica Argentina S.A. volvió a formar parte del entorno de asesores que acompaña al presidente Milei. Más recientemente, el mandatario y su colaborador difundieron un trabajo conjunto en el que analizaron la evolución económica del país.
De todos modos, la lista de exfuncionarios que lograron una nueva oportunidad dentro del esquema oficial es limitada. En la mayoría de los casos, quienes abandonan sus cargos suelen quedar fuera de la estructura de poder o deben buscar nuevas formas de mantener relevancia dentro del espacio político.








