La compañía tiene un papel relevante en la industria láctea: más del 70% de los productos de ese sector que se consumen diariamente en el país se envasan con sus máquinas. Su actividad abarca el desarrollo de soluciones para la elaboración y el envasado de alimentos, con tecnología orientada a responder a las necesidades de las empresas productoras.
La firma fue fundada por un emprendedor que inicialmente se dedicaba a reparar y construir equipos para la industria alimentaria, especialmente para el sector lácteo. Con el paso de las décadas, el negocio evolucionó hacia la fabricación de maquinaria con tecnología de última generación. Actualmente, la empresa tiene como socios a tres integrantes de su estructura empresarial y está próxima a cumplir 75 años de trayectoria.
La expansión internacional comenzó hace más de cuatro décadas, cuando la compañía inició la exportación de sus equipos a países de la región. América Latina continúa siendo su principal mercado, con más de 1.600 máquinas vendidas en países como Brasil, Chile, México, Uruguay, Colombia, Ecuador, Perú, Costa Rica, Puerto Rico, Guatemala, El Salvador, Honduras, Paraguay, Bolivia y Nicaragua.
Además, sus productos llegan a Estados Unidos y a distintos destinos de Europa, Asia y África. La producción se concentra en San Carlos Centro, donde la empresa cuenta con un predio de cuatro hectáreas y más de 4.000 metros cuadrados de superficie industrial.
El desarrollo tecnológico fue uno de los ejes de su crecimiento. A lo largo de su historia, la firma invirtió en automatización, innovación y capacitación de sus trabajadores, con el objetivo de incorporar avances tecnológicos y sanitarios a sus líneas de procesamiento y envasado, respetando las normativas internacionales.
Parte de esas innovaciones surgió del contacto con otros mercados y de la participación en ferias internacionales, especialmente en Europa. La experiencia permitió conocer nuevas soluciones y adaptarlas a las necesidades de la industria argentina.
El impacto de la empresa también se refleja en el empleo local. Alrededor del 90% de sus trabajadores reside en San Carlos Centro, una localidad santafesina ubicada a unos 165 kilómetros de Rosario. De esta manera, la actividad industrial tiene una incidencia directa en la economía de la comunidad donde se encuentra instalada.
De cara a los próximos años, la compañía se fijó como objetivo crecer un 5% anual. Para avanzar en esa meta, trabaja en el fortalecimiento de su estructura, la incorporación de profesionales y la inversión en tecnología, pese a las dificultades que enfrenta el sector industrial.
Entre los factores que considera fundamentales para sostener el desarrollo de una pyme se encuentran el trabajo, el compromiso, la pasión y la colaboración entre los integrantes de la organización.
Durante la entrega del reconocimiento industrial, uno de los directivos de la firma destacó que, pese a estar ubicada en una zona rural, la compañía logró desarrollar un producto líder en América Latina. También remarcó el papel de las pequeñas y medianas empresas en la generación de empleo y planteó la necesidad de que los gobiernos acompañen al sector.
En Argentina, se estima que más de 120.000 pymes actúan como proveedoras de unas 875 empresas de mayor tamaño. En ese entramado productivo, compañías industriales como Bisignano muestran cómo una firma de origen familiar puede desarrollar tecnología, generar empleo y ampliar sus mercados más allá de las fronteras nacionales.
En la categoría PyME Exportadora, el premio fue para una empresa dedicada a servicios de exportación, mientras que otras dos compañías quedaron como finalistas. En Innovación Digital, el reconocimiento principal correspondió a una firma tecnológica; en Expansión Comercial, fue distinguida una empresa del sector educativo. En la categoría Industrial, junto con Bisignano, llegaron a la instancia final dos compañías dedicadas a soluciones navales y productos industriales.
Los ganadores de las distintas categorías accederán a espacios de comunicación, servicios de consultoría, talleres vinculados con la gestión de empresas familiares y programas de educación ejecutiva. Estos beneficios buscan acompañar el desarrollo y la profesionalización de las pymes distinguidas.








