En una reciente conversación, Delgado afirmó que la vida social de los felinos es “definitivamente más complicada” de lo que comúnmente se piensa.
La experta destacó que estos animales pueden crear lazos con ciertos individuos. En este sentido, mencionó el término “preferred associates”, que hace referencia a aquellos gatos con los cuales prefieren compartir tiempo y desarrollar interacciones sociales.
De acuerdo con Delgado, hay ciertas conductas que ayudan a identificar estos vínculos. Se observan comportamientos cotidianos que, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos por las personas.
El hecho de que los gatos puedan forjar conexiones sociales no implica que todos requieran compañía. La investigación en la que participó Delgado resalta una notable variabilidad individual, donde algunos felinos optan por una vida más solitaria, mientras que otros son capaces de tolerar o disfrutar la convivencia con otros gatos.
Por lo tanto, incorporar un nuevo gato a un hogar no garantiza que el felino existente se sienta más feliz. La experiencia previa, la disponibilidad de recursos y la personalidad de cada gato son factores que pueden afectar el desarrollo de la convivencia. La clave radica en abandonar la noción de que todos los gatos son iguales, prestando atención a las necesidades de interacción de cada uno.








