En septiembre, una familia tipo —compuesta por dos adultos de 35 años y dos hijos varones de seis y nueve años— necesitó un ingreso mínimo de $2.669.815 para ser considerada dentro de este segmento. Este cálculo asume que ambos padres están activos económicamente y son propietarios de su vivienda.
En el mes anterior, dicho umbral se ubicaba en $2.603.556, lo que significa que el monto mínimo requerido para permanecer en esta categoría social aumentó en $66.259 en tan solo 30 días. Esto se traduce en un incremento del 2,55% en el ingreso mínimo necesario para integrarse al sector medio, un aumento que supera la inflación promedio del período (1,8%).
El dato se extrae del informe sobre “Líneas de pobreza y canastas de consumo para la Ciudad de Buenos Aires”, elaborado mensualmente por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba), como parte de su análisis de la inflación en el distrito. El estudio clasifica los distintos estratos de ingresos de la población y establece la definición formal de ‘clase media’.
El documento estipula que los hogares deben percibir al menos 1,25 veces la canasta total, que se sitúa en $2.603.556, y que, además, deben ser propietarios de la vivienda. Sin embargo, este monto se incrementa notablemente si se incluye el costo de alquiler: según el último relevamiento del Zonaprop Index, un departamento de tres ambientes en la Ciudad de Buenos Aires tuvo un alquiler promedio de $1.214.267 en septiembre. De este modo, el ingreso mínimo necesario para una familia inquilina que busca integrarse a la clase media asciende a $3.884.082.
El informe también proporciona detalles sobre la distribución en los diferentes estratos sociales porteños. Los hogares que caen dentro del ‘sector acomodado’ requieren ingresos superiores a los $8.543.407, mientras que el segmento del ‘medio frágil’ está compuesto por aquellos que perciben al menos $2.135.852. Por su parte, se clasifica como ‘no pobres vulnerables’ a aquellos hogares cuyos ingresos se encuentran entre la cifra señalada y $1.687.299.
Respecto a la Canasta Básica Total (CBT), que comprende el conjunto de bienes y servicios esenciales para satisfacer las necesidades cotidianas, como transporte, salud e indumentaria, este indicador alcanzó los $1.687.299 para una familia tipo. Esta cifra establece el umbral de pobreza en la ciudad, incrementándose en $35.501 con respecto al mes anterior, lo que representa una variación del 2,15% mensual, superando nuevamente la inflación del mismo período.
Por último, se analizó la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina el monto necesario para cubrir las necesidades nutricionales de la población y establece la línea de indigencia. Para una familia tipo de cuatro integrantes, este límite se situó en $925.941; mientras que una pareja de jubilados requirió $467.524 y un grupo de jóvenes adultos necesitó $561.636.
En este contexto, la variación mensual de la CBA fue del 2,43%, cifra que también se encuentra por encima de la inflación general registrada en septiembre en la Ciudad de Buenos Aires. Durante este período, el rubro de alimentos experimentó un incremento superior al promedio, con un aumento del 2,1% en el mes (31,5% interanual). Este comportamiento se explica por un notable aumento en el sector de verduras, tubérculos y legumbres, que registró un incremento del 11,3%, acompañado por subas en los precios de la carne (1,3%) y de los productos lácteos (1,9%).








