La misión técnica del FMI que estuvo en Buenos Aires a fines de septiembre ya concluyó su trabajo, aunque el informe del staff correspondiente a esta nueva revisión todavía no fue publicado. Caputo viajará acompañado por el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, entre otros funcionarios.
Durante su estadía, el ministro participará de las reuniones de los distintos comités que forman parte de la Asamblea Anual y del plenario de gobernadores. En ese marco, el encuentro con Georgieva será una nueva oportunidad para analizar el avance del programa económico argentino y los puntos pendientes de la revisión, que está vinculada a un desembolso previsto de unos US$900 millones.
En el Gobierno confían en que la evaluación pueda ser aprobada, aunque todavía existe incertidumbre en torno al desvío registrado en la meta fiscal durante el primer semestre. Una de las alternativas que se analiza es que las autoridades argentinas hayan solicitado un waiver, es decir, una dispensa ante el incumplimiento de una de las metas acordadas.
Uno de los aspectos favorables para la Argentina es el cumplimiento de la meta de acumulación de reservas. El Banco Central realizó compras de divisas por más de US$14.000 millones, un resultado que será tenido en cuenta durante la evaluación del programa.
La agenda del FMI también estará atravesada por cuestiones de alcance global. La energía y el desarrollo de la inteligencia artificial aparecen entre los principales temas de discusión de la Asamblea, que comenzó formalmente este miércoles con un discurso de Georgieva y tendrá su actividad central durante la próxima semana.
La titular del organismo puso especial énfasis en el impacto que está teniendo la inteligencia artificial sobre la economía mundial. Según explicó, las inversiones vinculadas con esta tecnología ya superaron a las destinadas a varias áreas de infraestructura tradicional, mientras que el comercio de hardware relacionado con la IA representa más de una décima parte del comercio mundial de bienes.
Georgieva también advirtió sobre el riesgo de que la expansión de la inteligencia artificial profundice las diferencias entre países y deje rezagadas a aquellas economías que no logren incorporarse al proceso de transformación tecnológica. En ese sentido, planteó la necesidad de generar condiciones para que los beneficios de esta nueva etapa puedan extenderse a una mayor cantidad de economías.
La energía constituye el otro gran eje de preocupación para el FMI. La directora del organismo señaló que los precios elevados de la energía continúan generando presiones inflacionarias y afectan de manera directa los costos de producción a nivel global.
El impacto no se limita al precio de los combustibles. Los mayores costos energéticos también repercuten sobre los fertilizantes, los alimentos y distintos insumos industriales, lo que puede trasladarse nuevamente a los precios finales y dificultar el proceso de desinflación en diferentes países.
A este escenario se suma el aumento del endeudamiento público global. Georgieva señaló que la deuda de los gobiernos está encaminada a superar el 100% del PBI mundial, una situación que, según el organismo, obliga a los países a fortalecer sus cuentas públicas y generar mayores márgenes de maniobra.
En este contexto, el FMI recomendó a las economías avanzadas establecer planes de consolidación fiscal de mediano plazo, mientras que los mercados emergentes y los países de menores ingresos deberían reforzar sus reservas internacionales y sus márgenes fiscales.
La directora del Fondo también realizó un llamado a mantener una política monetaria cautelosamente restrictiva, al tiempo que planteó la necesidad de monitorear los riesgos para la estabilidad financiera derivados de la concentración de inversiones en el sector de inteligencia artificial.
Finalmente, Georgieva destacó la importancia de avanzar en reformas estructurales destinadas a reducir la burocracia, mejorar las condiciones para la inversión y favorecer el desarrollo del sector privado y el emprendimiento.
Para Caputo, la reunión en Bangkok será así una instancia relevante tanto para avanzar en la revisión del acuerdo con el FMI como para abordar, junto con las autoridades del organismo, los principales desafíos de la economía argentina en un escenario internacional marcado por la evolución de las tasas de interés, la energía, el endeudamiento y la transformación tecnológica.








