La Secretaría de Finanzas, bajo la conducción de Federico Furiase, colocó la mayoría de los títulos a precios similares o inferiores a los registrados en el mercado secundario. La principal excepción fue la letra dólar linked con vencimiento el 15 de enero de 2027, por la que el Tesoro aceptó una prima considerable para captar un mayor volumen de fondos.
Ese instrumento recibió $2,53 billones, equivalentes al 22% del total adjudicado, con una tasa efectiva anual del 7%. La demanda por esta alternativa se vincula con la búsqueda de cobertura cambiaria en un contexto de proximidad del calendario electoral. Según una evaluación del mercado, la colocación también podría contribuir a moderar parte de la demanda de protección frente al dólar registrada durante los últimos días.
El título que concentró el mayor volumen fue el dual CER/TAMAR con vencimiento el 15 de diciembre de 2028, que captó $3,53 billones y ofreció una tasa real del 6,21% sobre el CER. La cifra representó más del 30% de las adjudicaciones. Se trata, además, del único instrumento del menú con vencimiento posterior a 2027.
A ese resultado se sumaron los $1,46 billones obtenidos mediante el título vinculado a TAMAR que vence el 31 de agosto de 2027, con un margen del 2,97% sobre la tasa de referencia. En conjunto, los instrumentos asociados a TAMAR representaron el 43% del total colocado.
Las alternativas a tasa fija tuvieron una participación menor. La LECAP con vencimiento el 26 de febrero de 2027 captó $2,08 billones a una tasa efectiva mensual del 2,10%, equivalente al 28,32% anual. El rendimiento registró un incremento moderado frente a la licitación de dos semanas atrás, cuando una letra con vencimiento a fines de enero había sido colocada a una tasa mensual del 2,04%.
En el segmento ajustado por inflación también se registraron diferencias entre los rendimientos exigidos para distintos plazos. El bono CER con vencimiento el 31 de marzo de 2027 recibió $1,12 billones a una tasa real del 3,04%, mientras que el título que vence el 29 de octubre de ese año captó $0,83 billones con un rendimiento real del 6,23%.
La diferencia superior a tres puntos porcentuales entre ambos instrumentos, cuyos vencimientos están separados por apenas siete meses, evidencia el mayor rendimiento requerido para asumir exposición durante un período más prolongado. En particular, el horizonte electoral aparece como una variable relevante para las decisiones de inversión.
La composición de las colocaciones también cambió respecto de la operación anterior. Hace dos semanas, el 60% de los títulos adjudicados vencía después de las elecciones presidenciales de 2027. En la última licitación, esa proporción se redujo al 30%.
Una de las interpretaciones del mercado atribuye parte de la diferencia a que la operación previa había ofrecido un menú de instrumentos más limitado. Aunque el resultado actual confirma que el Tesoro conserva capacidad para extender vencimientos más allá de 2027, la demanda por alternativas de menor plazo y con mecanismos de cobertura volvió a tener un peso significativo.
En materia monetaria, la absorción de pesos derivada del rollover superior al 100% no habría generado, por el momento, una presión adicional relevante sobre las tasas de corto plazo. Una estimación del mercado indicó que el Banco Central absorbió alrededor de $2,9 billones mediante operaciones de repo durante la misma jornada, lo que reflejaría la existencia de liquidez excedente en el sistema financiero.
Ese margen permitiría compensar el efecto de la absorción realizada por el Tesoro sin alterar de manera significativa las condiciones de liquidez ni impulsar las tasas de corto plazo.
La evaluación de la operación también destacó que el Gobierno pudo afrontar vencimientos cercanos a los $11 billones y cumplir con su programa de refinanciación sin recurrir a los depósitos que mantiene en el Banco Central. No obstante, el escenario continúa mostrando cautela en los instrumentos de mayor duración, mientras los inversores mantienen su preferencia por alternativas indexadas y plazos más acotados.
El resultado dejó así un balance mixto: el Tesoro consiguió renovar la totalidad de los compromisos y retirar pesos de circulación, mientras que rechazó ofertas por más de $4 billones y colocó la mayoría de los títulos en condiciones cercanas a las del mercado. Al mismo tiempo, la menor proporción de deuda con vencimiento posterior a las elecciones y el costo aceptado para ofrecer cobertura cambiaria reflejaron una demanda más selectiva por parte de los inversores.








