Uno de los cambios que tendrá impacto en los usuarios de gas será la eliminación del beneficio de Zonas Frías en distintas localidades del país. Quienes hasta ahora contaban con una bonificación del 50% dejarán de recibir ese descuento, aunque podrán acceder a una reducción del 20% si forman parte del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
En materia de electricidad, desde el 1° de noviembre comenzarán a regir nuevos cuadros tarifarios para Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La actualización fue aprobada por el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) y contempla ajustes del 3,18% para Edenor y del 2,94% para Edesur en el Costo Propio de Distribución (CPD), uno de los componentes de la factura.
Los nuevos valores quedaron establecidos mediante las resoluciones 886/2026 y 887/2026, publicadas en el Boletín Oficial. Los incrementos responden al mecanismo de actualización mensual previsto en las revisiones tarifarias quinquenales, que toma como referencia la evolución de los precios mayoristas y minoristas. Para este cálculo se consideraron las variaciones de septiembre del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que registró un 3,16%, y del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 1,93%.
Según las estimaciones oficiales, las facturas de electricidad tendrán una suba promedio del 3,57% en el AMBA. El incremento representaría alrededor de $1.700 mensuales por usuario, aunque para tres de cada cuatro hogares el impacto estimado será de aproximadamente $1.150.
En cuanto a los usuarios residenciales que mantienen los subsidios estatales, durante noviembre se conservará un bloque de consumo bonificado de hasta 200 kWh mensuales. La energía utilizada por encima de ese límite se cobrará sin asistencia. Además, la Secretaría de Energía dispuso una bonificación extraordinaria del 25% para este grupo, que se suma al descuento general del 50%. De esta manera, quienes cumplan las condiciones del régimen tendrán una reducción total del 75% sobre el componente de energía.
El límite de 200 kWh se mantendrá pese a que el esquema original del SEF contemplaba reducirlo a 150 kWh entre septiembre y noviembre.
Los nuevos cuadros aprobados para Edenor y Edesur tendrán alcance únicamente en el AMBA. En el resto del país, las tarifas eléctricas dependen de las disposiciones de los organismos reguladores provinciales, por lo que las actualizaciones pueden variar según la jurisdicción.
El Gobierno justificó los ajustes en la evolución de los costos mayoristas y señaló que el encarecimiento de distintos insumos estuvo relacionado con el impacto económico de la guerra en Medio Oriente. También vinculó la actualización con el proceso de normalización tarifaria y el cumplimiento de las metas fiscales.
El servicio de gas también tendrá modificaciones a partir del 1° de noviembre. Los nuevos cuadros tarifarios de Metrogas y Naturgy BAN contemplan aumentos del 2,95% para los usuarios de Metrogas en la Ciudad de Buenos Aires y del 3,65% en el Conurbano bonaerense. Para los clientes de Naturgy, el ajuste será del 2,96%.
A su vez, la Secretaría de Energía estableció mediante la resolución 304/2026 las bonificaciones que recibirán durante noviembre los hogares incorporados al SEF. El descuento general será del 50% sobre el Precio Anual Uniforme (PAU), al que se añadirá una bonificación extraordinaria del 24,25%. En conjunto, la reducción llegará al 74,25% sobre ese componente.
Sin embargo, el beneficio no comprende la totalidad de la factura de gas. Los cargos correspondientes a distribución, transporte, impuestos y otros conceptos continuarán vigentes según los valores establecidos en los cuadros tarifarios de cada distribuidora.
El esquema de descuentos también alcanzará a clubes de barrio, entidades de bien público y otras organizaciones sin fines de lucro que reúnan las condiciones previstas. Las empresas distribuidoras deberán discriminar el valor del PAU en las facturas y aplicar las bonificaciones correspondientes.
Por otra parte, los precios de los combustibles no incorporarán en noviembre los aumentos impositivos que estaban previstos. El Gobierno nacional volvió a postergar hasta el 1° de diciembre la actualización de los tributos pendientes sobre la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
La decisión quedó formalizada a través del decreto 1305/2026, que extendió hasta el 30 de noviembre el aplazamiento de los incrementos correspondientes a 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026.
Los impuestos a los combustibles se actualizan trimestralmente de acuerdo con la variación del IPC elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, desde 2024, las autoridades nacionales vienen postergando sucesivamente la aplicación completa de esos ajustes.
La medida alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono. Según la justificación oficial, la postergación busca preservar un sendero fiscal sostenible y contribuir al sostenimiento de la actividad económica.
De esta manera, durante noviembre no se trasladará a los surtidores el componente tributario que permanece pendiente de actualización. No obstante, la decisión no implica un congelamiento de los precios de venta al público, ya que estos también están sujetos a las políticas comerciales de las petroleras y a otros factores, como la cotización internacional del crudo, el tipo de cambio, el valor de los biocombustibles y los costos logísticos.








