Eran 20 minutos los que se jugaban en el estadio José María Minella cuando Nicolás Cordero realizó una gran jugada por la derecha, permitiendo que el nacionalizado esloveno se anticipara en el segundo palo tras un desvío en el primero. Este gol fue crucial para un equipo que necesitaba un triunfo sí o sí para no descender a la Primera Nacional. Los locales comenzaron el partido con buen pie, lograron la ventaja y se fueron al descanso en ventaja, aunque eran conscientes de que aún quedaba mucho camino por recorrer.
Desde la ventaja, el partido se tornó complicado para el “Tiburón”, sobre todo en el segundo tiempo, cuando Belgrano tomó el control del balón y buscó incansablemente el empate. Con Lucas Zelarayán destacándose y Franco “Mudo” Vázquez aportando claridad, el conjunto cordobés arrinconó a Aldosivi, que tuvo que replegarse cada vez más cerca de su arco y resistir los constantes embates rivales. Cada avance de los visitantes aumentaba la tensión en Mar del Plata.
Sin embargo, el Tiburón logró sobrevivir. Con mucho sufrimiento y el corazón en la mano, se quedó con tres puntos vitales que le permiten continuar en la lucha. Ahora, además de estar atento a lo que ocurra con Riestra frente a Instituto, es consciente de que se avecinan dos partidos decisivos: primero visitará a Racing y luego se enfrentará a River.
La cuenta es clara, aunque la expectativa será angustiante: Aldosivi hizo su parte y necesita que el rival sume puntos en su camino. Con nueve puntos en disputa para Riestra y una diferencia de cuatro, el margen es sumamente estrecho. En Mar del Plata, todavía hay esperanza, aunque la permanencia ya no depende únicamente del desempeño del Tiburón.








