Para comprar un departamento de USD 100.000, el comprador debería disponer previamente de entre USD 28.000 y USD 40.000. Ese monto contempla el anticipo exigido por el banco y los distintos gastos asociados a la operación. A esto se suma el requisito de ingresos mensuales: con una primera cuota estimada en $780.000, el hogar debería acreditar alrededor de $3,12 millones por mes.
El porcentaje de financiamiento varía según cada banco y suele ubicarse entre el 70% y el 80% del valor de la propiedad. Algunas entidades establecen un límite de hasta el 75% del precio de compra o de tasación, tomando como referencia el menor de ambos valores. En un inmueble de USD 100.000, bajo esas condiciones, el comprador debería aportar al menos USD 25.000 para completar el precio de la propiedad.
Sin embargo, el anticipo no es el único desembolso que debe realizarse. La operación también incluye gastos vinculados con la compraventa, las escrituras y los honorarios, entre otros conceptos que habitualmente no quedan incluidos dentro del crédito hipotecario.
Por ese motivo, las estimaciones ubican entre USD 28.000 y USD 40.000 el capital que conviene tener disponible para concretar una compra de USD 100.000. La cifra depende del porcentaje que financie la entidad, de la ubicación del inmueble y de las condiciones particulares del préstamo.
Los costos tampoco son iguales en todos los bancos. Algunas entidades, por ejemplo, no cobran actualmente la tasación del inmueble dentro de sus líneas de créditos hipotecarios. Por eso, al analizar una alternativa de financiamiento, es necesario contemplar el costo total de la operación y no solamente el anticipo solicitado.
Una vez resuelto el capital inicial, el otro factor determinante son los ingresos del hogar. En los créditos UVA, la cuota inicial no debe superar el 25% de los ingresos computables de los solicitantes. En términos prácticos, por cada $100.000 de cuota es necesario demostrar $400.000 de ingresos.
Así, una primera cuota de $500.000 requeriría ingresos mensuales por $2 millones. En determinados casos, se pueden sumar los ingresos de una pareja para alcanzar el monto exigido. También existe la posibilidad de contar con hasta dos titulares y sumar dos codeudores, que pueden ser padres, hijos o hermanos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.
Para una propiedad de USD 100.000, las simulaciones basadas en las condiciones de distintos bancos ubican la primera cuota en torno a los $780.000. Si ese importe no puede superar el 25% de los ingresos familiares, el cálculo requerido sería de $780.000 dividido por 0,25, lo que arroja un ingreso mensual de $3.120.000.
De esta manera, un hogar debería acreditar ingresos de aproximadamente $3,12 millones mensuales para acceder al préstamo bajo esas condiciones. El monto se encuentra $320.000 por encima del ingreso neto promedio de los hogares argentinos, estimado en $2,8 millones mensuales durante el primer trimestre de 2026.
El valor de la cuota puede modificarse de acuerdo con el monto solicitado, la cantidad de UVA financiadas, el plazo del crédito, la tasa de interés y el perfil crediticio del solicitante.
En este tipo de préstamos, el capital se expresa en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA). Estas unidades se actualizan según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), por lo que su evolución está vinculada al comportamiento de los precios.








