El hecho se produjo durante el día, cuando Aristimuño se presentó en la vivienda de Federico Prestipino y, luego de que la víctima abriera la puerta, le disparó en el muslo. El impacto le provocó una fractura expuesta de fémur. Además, según la investigación, lo golpeó en la cabeza con la culata del arma.
El ataque habría tenido como origen una disputa de carácter sentimental relacionada con una joven de 21 años que mantenía una relación con Prestipino.
Después del episodio se inició una persecución que terminó con la captura de Aristimuño y un acompañante. Los procedimientos posteriores permitieron secuestrar tres revólveres de distintos calibres, municiones, varios teléfonos, una balanza de precisión y bolsas con sustancias cuya composición todavía debe determinarse.
La Justicia de Garantías dispuso que la aprehensión se transformara en una detención formal por los delitos de portación ilegal de arma de fuego, tentativa de violación de domicilio y lesiones graves. A esa situación se sumó que Aristimuño tenía vigente un pedido de captura por robo calificado.
El detenido ya había tenido un antecedente judicial de relevancia. En 2019 había sido arrestado por una investigación federal que lo señalaba como uno de los principales distribuidores de drogas del sudoeste bonaerense, con operaciones que, según aquella causa, llegaban hasta Viedma.
Sin embargo, en 2021 el Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca declaró nulo el procedimiento de allanamiento realizado en el marco de esa investigación. La decisión dejó sin efecto las pruebas obtenidas durante ese operativo y permitió que Aristimuño recuperara la libertad.
El nuevo expediente volvió a generar interrogantes debido al hallazgo de la balanza y de las sustancias durante los procedimientos. La posible presencia de cocaína deberá ser determinada mediante las pericias correspondientes.
A la investigación se incorporó además otro episodio ocurrido después del ataque: la vivienda de la víctima quedó completamente destruida por un incendio un día más tarde, en circunstancias que son analizadas por las autoridades.
El caso adquirió además una dimensión política debido al vínculo familiar con el intendente de Coronel Rosales. Rodrigo Aristimuño llegó a la intendencia en 2023 luego de desarrollar su trayectoria política en el espacio de La Cámpora y posteriormente se incorporó al Movimiento Derecho al Futuro, sector alineado con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Tras la detención de su hermano, el jefe comunal volvió a expresar su respaldo al gobernador y lo definió como una de las principales figuras de la oposición y una referencia del peronismo.
Frente a los cuestionamientos que surgieron después del arresto, Aristimuño aseguró que desde el Municipio se puso a disposición de las fuerzas de seguridad todo lo necesario para permitir que actuaran con libertad. También sostuvo que no existieron ni existirán privilegios o interferencias y remarcó que el vínculo familiar no modifica sus responsabilidades como intendente ni el deber de garantizar el correcto funcionamiento del Estado.
La causa continúa ahora bajo investigación judicial, mientras se analizan las armas y las sustancias secuestradas y las circunstancias que rodearon tanto el ataque como el posterior incendio de la vivienda.







