jueves, octubre 8, 2026
Ladran Sanchez
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional
Ladran Sanchez
Home Economía

El biodiésel argentino acelera sus exportaciones y vuelve a mirar al mercado europeo

7 octubre, 2026
in Economía
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Whatsapp
Las exportaciones de biodiésel argentino alcanzaron las 230.000 toneladas en lo que va de 2026, impulsadas por una fuerte recuperación de los embarques durante el tercer trimestre del año. Entre julio y septiembre se enviaron al exterior unas 180.000 toneladas, casi cuatro veces el volumen registrado durante todo el primer semestre, cuando la incertidumbre regulatoria en la Unión Europea había limitado las operaciones.

Durante los primeros seis meses del año, las exportaciones habían alcanzado apenas 50.000 toneladas. La situación comenzó a modificarse a partir de las gestiones realizadas ante las autoridades europeas para evitar que los cambios previstos en la normativa comunitaria afectaran el acceso del biodiésel elaborado a partir de soja argentina.

Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales, explicó que la mejora en las ventas externas estuvo vinculada con las gestiones realizadas en Bruselas durante la primera parte del año. A partir de ese trabajo, el sector logró reducir parte de la incertidumbre que pesaba sobre el futuro del producto argentino en el mercado europeo.

Las expectativas para los próximos meses son favorables, especialmente porque la Unión Europea continúa siendo el principal destino del biodiésel argentino. El mercado europeo mantiene una demanda elevada, en un contexto de precios relativamente altos del gasoil y de búsqueda de alternativas que permitan avanzar en la transición energética.

Desde el sector destacan que el biodiésel argentino cuenta con ventajas competitivas tanto por su calidad como por su precio. La posibilidad de sostener el acceso al mercado europeo resulta especialmente relevante porque durante 2025 ese destino concentró prácticamente la totalidad de las exportaciones argentinas de biodiésel.

Uno de los principales riesgos había surgido a partir de las modificaciones propuestas al Reglamento 807 de la Unión Europea. Entre los cambios planteados se encontraba la posibilidad de incorporar a la soja dentro de las materias primas consideradas de alto riesgo por cambio indirecto en el uso del suelo, conocido como ILUC.

Una eventual inclusión de la soja en esa categoría podía haber limitado, a partir de 2030, la posibilidad de que el biodiésel argentino elaborado con aceite de soja fuera contabilizado dentro de los objetivos europeos de energías renovables. Para la Argentina, se trataba de una amenaza significativa, ya que ponía en riesgo un mercado potencial estimado en unos US$350 millones anuales.

Sin embargo, el Parlamento Europeo rechazó esas modificaciones. La decisión permitió preservar, al menos por el momento, el acceso del biodiésel argentino al mercado comunitario y abrió la puerta para que la Comisión Europea trabaje en una nueva redacción de la normativa.

En ese contexto, durante julio la cámara empresaria presentó en Bruselas una propuesta para incorporar el concepto de cultivos secuenciales realizados sobre una misma superficie agrícola. El planteo apunta a que determinadas producciones adicionales sean consideradas de bajo riesgo de ILUC.

Entre los cultivos contemplados aparecen la camelina, la carinata, la colza y el cártamo, que pueden complementar la producción de soja. El objetivo es que, si estos criterios son incorporados a la normativa europea, los productos industrializados derivados de esas materias primas puedan mantener o ampliar su acceso al mercado de la Unión Europea.

La propuesta busca apoyarse en criterios vinculados con la producción sustentable y con conceptos desarrollados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Para el sector argentino, la incorporación de estos criterios permitiría ampliar las alternativas productivas y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades comerciales para la industria aceitera y de biocombustibles.

A pesar de la recuperación de las exportaciones, la producción argentina de biodiésel todavía se encuentra lejos de sus máximos históricos. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y julio de 2026 se produjeron unas 621.000 toneladas, un 12% más que durante el mismo período del año anterior.

El incremento interanual representa una mejora, pero el volumen acumulado continúa siendo el tercero más bajo de los últimos 17 años. La comparación histórica muestra la magnitud del retroceso: en 2010, año en que comenzó a regir la Ley 26.093, la producción se aproximó al millón de toneladas.

Actualmente, pese a que la tasa de corte obligatorio del biodiésel es superior a la que existía entonces, la producción permanece alrededor de un 37% por debajo de aquel nivel. La tendencia de largo plazo refleja una caída promedio cercana al 3% anual.

La distribución geográfica de la producción también presenta cambios. Santa Fe continúa siendo la principal provincia productora de biodiésel, pero su participación dentro del total nacional se redujo de manera considerable.

Durante 2026, Santa Fe concentra aproximadamente el 56% de la producción nacional. Esto implica una pérdida de 15 puntos porcentuales frente al promedio de la última década y constituye el segundo nivel de participación más bajo desde la entrada en vigencia del régimen de biocombustibles.

Buenos Aires ocupa el segundo lugar, aunque este año registra su menor nivel de producción de los últimos cuatro años. En sentido contrario, La Pampa atraviesa una etapa de expansión y se encamina hacia su mayor nivel productivo en siete años.

También se destacan Entre Ríos y San Luis. En ambos casos, la producción alcanzó máximos recientes: Entre Ríos registra su mayor nivel desde 2019, mientras que San Luis llega a su máximo desde 2020.

Para el sector, el escenario podría mejorar si se combinan la recuperación del mercado europeo con un incremento de la demanda interna. En particular, existe expectativa en torno al proyecto de Biocombustibles que se analiza en el Congreso y que plantea elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%.

Una mayor utilización del biodiésel dentro del mercado argentino permitiría aprovechar con mayor intensidad la capacidad instalada de la industria, estimada en alrededor de 4 millones de toneladas anuales. De concretarse una expansión simultánea de las exportaciones y del consumo interno, el sector tendría margen para aumentar significativamente su producción.

El contexto internacional también resulta favorable. La producción mundial de biodiésel mantiene una tendencia creciente, impulsada por políticas destinadas a reducir las emisiones de carbono, fortalecer la seguridad energética y promover nuevas industrias vinculadas con las energías renovables.

Las estimaciones de Oil World ubican la producción mundial de biodiésel de 2026 en unas 69,5 millones de toneladas, lo que representaría un nuevo récord histórico. Durante los últimos 15 años, la producción global avanzó a una tasa promedio cercana al 8% anual.

Estados Unidos, Brasil e Indonesia concentran aproximadamente el 60% de la producción mundial. Los dos primeros utilizan principalmente aceite de soja como materia prima, mientras que Indonesia basa su industria de biodiésel en el aceite de palma.

Los tres países tienen en común una importante producción agrícola y una capacidad significativa para generar excedentes destinados tanto al mercado interno como a la exportación. Si se incorpora a la Unión Europea al grupo de los principales productores, estas cuatro regiones concentran cerca del 81% de la producción mundial prevista para 2026.

Dentro del bloque europeo, Alemania es el principal productor individual, con unas 3,8 millones de toneladas. Sin embargo, la producción conjunta de la Unión Europea se acerca a los 16 millones de toneladas, lo que confirma el peso que tiene ese mercado tanto como productor como consumidor de biocombustibles.

Para la Argentina, el desafío pasa ahora por aprovechar la recuperación de la demanda externa, sostener el acceso al mercado europeo y ampliar el consumo interno. La combinación de mayores exportaciones, un eventual aumento del corte obligatorio y una utilización más elevada de la capacidad instalada podría marcar un punto de inflexión para una industria que todavía se encuentra muy por debajo de sus niveles históricos de producción.

Notas Relacionadas

¿Qué ingreso se requiere para ser considerado de ‘clase media’ en Buenos Aires?
Economía

¿Qué ingreso se requiere para ser considerado de ‘clase media’ en Buenos Aires?

8 octubre, 2026
Préstamos personales: baja la morosidad, pero los bancos anticipan una recuperación lenta
Economía

Préstamos personales: baja la morosidad, pero los bancos anticipan una recuperación lenta

8 octubre, 2026
ARCA extendió hasta el 30 de octubre el plazo para presentar la declaración de Ganancias 2025
Economía

ARCA extendió hasta el 30 de octubre el plazo para presentar la declaración de Ganancias 2025

8 octubre, 2026
La industria creció 1,9% en agosto, pero acumula una caída de 2,7% en el año
Economía

La industria creció 1,9% en agosto, pero acumula una caída de 2,7% en el año

7 octubre, 2026

Últimas noticias

¿Qué ingreso se requiere para ser considerado de ‘clase media’ en Buenos Aires?

¿Qué ingreso se requiere para ser considerado de ‘clase media’ en Buenos Aires?

8 octubre, 2026
Investigación y emociones: la búsqueda de respuestas sobre la esquizofrenia en la familia de una científica mexicana

Investigación y emociones: la búsqueda de respuestas sobre la esquizofrenia en la familia de una científica mexicana

8 octubre, 2026
Elecciones 2027: el Gobierno debate si polarizar con Kicillof o buscar un peronismo dividido

Elecciones 2027: el Gobierno debate si polarizar con Kicillof o buscar un peronismo dividido

8 octubre, 2026
Préstamos personales: baja la morosidad, pero los bancos anticipan una recuperación lenta

Préstamos personales: baja la morosidad, pero los bancos anticipan una recuperación lenta

8 octubre, 2026


Las exportaciones de biodiésel argentino alcanzaron las 230.000 toneladas en lo que va de 2026, impulsadas por una fuerte recuperación de los embarques durante el tercer trimestre del año. Entre julio y septiembre se enviaron al exterior unas 180.000 toneladas, casi cuatro veces el volumen registrado durante todo el primer semestre, cuando la incertidumbre regulatoria en la Unión Europea había limitado las operaciones.

Durante los primeros seis meses del año, las exportaciones habían alcanzado apenas 50.000 toneladas. La situación comenzó a modificarse a partir de las gestiones realizadas ante las autoridades europeas para evitar que los cambios previstos en la normativa comunitaria afectaran el acceso del biodiésel elaborado a partir de soja argentina.

Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales, explicó que la mejora en las ventas externas estuvo vinculada con las gestiones realizadas en Bruselas durante la primera parte del año. A partir de ese trabajo, el sector logró reducir parte de la incertidumbre que pesaba sobre el futuro del producto argentino en el mercado europeo.

Las expectativas para los próximos meses son favorables, especialmente porque la Unión Europea continúa siendo el principal destino del biodiésel argentino. El mercado europeo mantiene una demanda elevada, en un contexto de precios relativamente altos del gasoil y de búsqueda de alternativas que permitan avanzar en la transición energética.

Desde el sector destacan que el biodiésel argentino cuenta con ventajas competitivas tanto por su calidad como por su precio. La posibilidad de sostener el acceso al mercado europeo resulta especialmente relevante porque durante 2025 ese destino concentró prácticamente la totalidad de las exportaciones argentinas de biodiésel.

Uno de los principales riesgos había surgido a partir de las modificaciones propuestas al Reglamento 807 de la Unión Europea. Entre los cambios planteados se encontraba la posibilidad de incorporar a la soja dentro de las materias primas consideradas de alto riesgo por cambio indirecto en el uso del suelo, conocido como ILUC.

Una eventual inclusión de la soja en esa categoría podía haber limitado, a partir de 2030, la posibilidad de que el biodiésel argentino elaborado con aceite de soja fuera contabilizado dentro de los objetivos europeos de energías renovables. Para la Argentina, se trataba de una amenaza significativa, ya que ponía en riesgo un mercado potencial estimado en unos US$350 millones anuales.

Sin embargo, el Parlamento Europeo rechazó esas modificaciones. La decisión permitió preservar, al menos por el momento, el acceso del biodiésel argentino al mercado comunitario y abrió la puerta para que la Comisión Europea trabaje en una nueva redacción de la normativa.

En ese contexto, durante julio la cámara empresaria presentó en Bruselas una propuesta para incorporar el concepto de cultivos secuenciales realizados sobre una misma superficie agrícola. El planteo apunta a que determinadas producciones adicionales sean consideradas de bajo riesgo de ILUC.

Entre los cultivos contemplados aparecen la camelina, la carinata, la colza y el cártamo, que pueden complementar la producción de soja. El objetivo es que, si estos criterios son incorporados a la normativa europea, los productos industrializados derivados de esas materias primas puedan mantener o ampliar su acceso al mercado de la Unión Europea.

La propuesta busca apoyarse en criterios vinculados con la producción sustentable y con conceptos desarrollados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Para el sector argentino, la incorporación de estos criterios permitiría ampliar las alternativas productivas y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades comerciales para la industria aceitera y de biocombustibles.

A pesar de la recuperación de las exportaciones, la producción argentina de biodiésel todavía se encuentra lejos de sus máximos históricos. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y julio de 2026 se produjeron unas 621.000 toneladas, un 12% más que durante el mismo período del año anterior.

El incremento interanual representa una mejora, pero el volumen acumulado continúa siendo el tercero más bajo de los últimos 17 años. La comparación histórica muestra la magnitud del retroceso: en 2010, año en que comenzó a regir la Ley 26.093, la producción se aproximó al millón de toneladas.

Actualmente, pese a que la tasa de corte obligatorio del biodiésel es superior a la que existía entonces, la producción permanece alrededor de un 37% por debajo de aquel nivel. La tendencia de largo plazo refleja una caída promedio cercana al 3% anual.

La distribución geográfica de la producción también presenta cambios. Santa Fe continúa siendo la principal provincia productora de biodiésel, pero su participación dentro del total nacional se redujo de manera considerable.

Durante 2026, Santa Fe concentra aproximadamente el 56% de la producción nacional. Esto implica una pérdida de 15 puntos porcentuales frente al promedio de la última década y constituye el segundo nivel de participación más bajo desde la entrada en vigencia del régimen de biocombustibles.

Buenos Aires ocupa el segundo lugar, aunque este año registra su menor nivel de producción de los últimos cuatro años. En sentido contrario, La Pampa atraviesa una etapa de expansión y se encamina hacia su mayor nivel productivo en siete años.

También se destacan Entre Ríos y San Luis. En ambos casos, la producción alcanzó máximos recientes: Entre Ríos registra su mayor nivel desde 2019, mientras que San Luis llega a su máximo desde 2020.

Para el sector, el escenario podría mejorar si se combinan la recuperación del mercado europeo con un incremento de la demanda interna. En particular, existe expectativa en torno al proyecto de Biocombustibles que se analiza en el Congreso y que plantea elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10%.

Una mayor utilización del biodiésel dentro del mercado argentino permitiría aprovechar con mayor intensidad la capacidad instalada de la industria, estimada en alrededor de 4 millones de toneladas anuales. De concretarse una expansión simultánea de las exportaciones y del consumo interno, el sector tendría margen para aumentar significativamente su producción.

El contexto internacional también resulta favorable. La producción mundial de biodiésel mantiene una tendencia creciente, impulsada por políticas destinadas a reducir las emisiones de carbono, fortalecer la seguridad energética y promover nuevas industrias vinculadas con las energías renovables.

Las estimaciones de Oil World ubican la producción mundial de biodiésel de 2026 en unas 69,5 millones de toneladas, lo que representaría un nuevo récord histórico. Durante los últimos 15 años, la producción global avanzó a una tasa promedio cercana al 8% anual.

Estados Unidos, Brasil e Indonesia concentran aproximadamente el 60% de la producción mundial. Los dos primeros utilizan principalmente aceite de soja como materia prima, mientras que Indonesia basa su industria de biodiésel en el aceite de palma.

Los tres países tienen en común una importante producción agrícola y una capacidad significativa para generar excedentes destinados tanto al mercado interno como a la exportación. Si se incorpora a la Unión Europea al grupo de los principales productores, estas cuatro regiones concentran cerca del 81% de la producción mundial prevista para 2026.

Dentro del bloque europeo, Alemania es el principal productor individual, con unas 3,8 millones de toneladas. Sin embargo, la producción conjunta de la Unión Europea se acerca a los 16 millones de toneladas, lo que confirma el peso que tiene ese mercado tanto como productor como consumidor de biocombustibles.

Para la Argentina, el desafío pasa ahora por aprovechar la recuperación de la demanda externa, sostener el acceso al mercado europeo y ampliar el consumo interno. La combinación de mayores exportaciones, un eventual aumento del corte obligatorio y una utilización más elevada de la capacidad instalada podría marcar un punto de inflexión para una industria que todavía se encuentra muy por debajo de sus niveles históricos de producción.
  • INICIO
  • Política
  • Economía
  • Salud
  • Deportes
  • Sociedad
  • Internacional