La licitación denominada Alma SADI fue oficializada mediante la Resolución N° 155/2026 de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía. Este proceso culminó con la incorporación de centrales de almacenamiento de energía eléctrica en ubicaciones sensibles del Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
La respuesta empresarial superó ampliamente la cantidad adjudicada. El 27 de mayo se presentaron 235 ofertas técnicas por un total de 8.338 MW, más de 11 veces el objetivo licitado de 700 MW. Tras la evaluación técnica y la apertura de sobres económicos el 24 de junio, se elaboró un informe de preadjudicación que sirvió de base para la resolución.
En total, se adjudicaron 20 proyectos a cinco empresas nacionales, distribuidos en siete regiones del país. Las empresas seleccionadas y la distribución geográfica apuntan a zonas con alta demanda y necesidades significativas de refuerzo del sistema.
El Gobierno subrayó que “el almacenamiento con baterías de última generación permite responder rápidamente ante variaciones de demanda, aportar flexibilidad al despacho y sumar reservas para operar con mayor seguridad, reduciendo la probabilidad de cortes y mejorando la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales”.
Además, señalaron que esta adjudicación se basa en la experiencia previa de Alma-GBA, la primera iniciativa de almacenamiento a gran escala en el país, en la que se adjudicaron 713 MW en nodos críticos del área metropolitana de Buenos Aires, superando en más del 40% el objetivo inicial de 500 MW, con una inversión estimada de más de 540 millones de dólares. En la actualidad, se llevan a cabo las obras necesarias para su implementación.
La iniciativa busca incorporar centrales de almacenamiento de energía en baterías en nodos críticos de siete regiones: NOA, NEA, Centro, Litoral, Cuyo, Pampa y Buenos Aires (excluyendo el AMBA, que cuenta con su propio proceso licitatorio). El fin es robustecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y mitigar las interrupciones en el servicio eléctrico.
El almacenamiento en baterías de última generación garantiza que el sistema eléctrico tenga una respuesta rápida ante fluctuaciones en la demanda, ofrezca flexibilidad en el despacho y entregue reservas para operar de manera más segura, resultando en una disminución de las probabilidades de cortes y una mejora en la calidad del servicio, especialmente durante los picos de consumo.
La licitación Alma SADI no es la primera acción de este tipo impulsada por el Gobierno. El año pasado se realizó el proceso Alma-GBA, dirigido al área metropolitana de Buenos Aires, en el cual se adjudicaron 713 MW en nodos críticos del AMBA, excediendo el objetivo inicial por más del 40% y con una inversión superior a los 540 millones de dólares. Actualmente, las obras de ese proceso están en ejecución.








