“La verdad es que fue increíble todo lo que vivimos, desde el principio. Aunque era un partido de fútbol, sentimos sensaciones especiales con el himno. El grupo lo sintió. Sabíamos que no era una victoria más, era importante, que el pueblo argentino la quería, nosotros también y nos metía en otra final del mundo. Es una locura jugar dos finales del mundo seguidas”, manifestó al inicio en una entrevista.
El capitán del equipo argentino se destacó como uno de los pilares del juego y, además, asistió a sus compañeros Enzo Fernández y Lautaro Martínez para los goles.
Sin embargo, lejos de reclamo de reconocimiento personal, enfatizó el valor de su equipo: “Este grupo es increíble; hoy lo fuimos a buscar otra vez, cuando se había puesto fea. Nunca dejó de creer, de intentarlo, con juego, porque hoy le metimos mucho juego cuando estábamos en el marcador abajo y los metimos en un arco. Es una felicidad enorme”.
Messi también comentó sobre la asombrosa experiencia que atraviesan: “Es una locura lo que estamos viviendo y cómo se están dando las cosas. Yo, sinceramente, antes de empezar el Mundial, confiaba en este grupo y sabía que entre los cuatro íbamos a estar, que íbamos a pelear y nos terminamos metiendo en una nueva final. Creo que son cinco seguidas, dos del mundo seguidas; es impresionante”.
Finalmente, envió un mensaje a los aficionados de cara al próximo partido decisivo: “Este grupo no me sorprende; yo conozco y sabía de lo que éramos capaces. Por ahí la gente tenía dudas por cómo llegamos, porque llegamos con jugadores muy al límite y con problemas, pero cuando este grupo se junta y está unido, siempre da un plus, siempre se contagia el uno al otro y saca de donde no tiene para dar el máximo”.
“Disfruten de este momento como lo disfrutamos nosotros. Hoy nos metimos en una final del mundo otra vez. Volvimos a posicionar a Argentina entre los dos mejores. Hace cuatro años que estamos disfrutando de ser campeones del mundo y ahora volvemos a jugar la final. Que lo disfruten y lo vivan como lo están haciendo. Hoy dimos el último paso y conseguimos lo que todos queríamos: llegar hasta lo último, jugar una final del mundo. Ahora, como siempre, será lo que Dios quiera”.








