Desde el inicio, el estudio resalta que Lionel Messi continúa siendo la principal amenaza ofensiva del equipo. Sin embargo, advierte que la construcción del sistema de juego favorece sus zonas de influencia, a menudo sacrificando otros aspectos del juego colectivo. Según el informe, “gran parte de la estrategia argentina está diseñada para colocar a Messi, cuya escasa participación sin balón se refleja en cada jugada, en posiciones óptimas para sembrar el caos”. Se reconoce que el aporte de Messi fuera del control del balón es visto como una limitación estructural: “La no participación de Messi sin la pelota está incluida en todo el plan”.
Al analizar el triunfo sobre Suiza, el medio menciona cómo los helvéticos lograron congestionar el mediocampo, dificultando que Messi encontrara los espacios para habilitaciones o remates profundos.
El informe también considera la estrategia que Inglaterra podría emplear para neutralizar al astro argentino, sugiriendo que el partido de cuartos de final dejó una referencia clara: “La táctica de ‘frenar a Messi’ suena bien en teoría, pero la mayoría la ha encontrado imposible de llevar a cabo. Quizás Inglaterra haya encontrado la solución”.
Uno de los aspectos más preocupantes es el lateral derecho del equipo argentino. Se menciona que Scaloni tuvo que abordar, tras el partido frente a Suiza, los problemas en esa zona. El rendimiento de Nahuel Molina suscita inquietudes, especialmente considerando la actuación del extremo Dan Ndoye, quien lo superó con facilidad para empatar el partido y pudo haber causado un mayor daño. Molina fue reemplazado antes del tiempo suplementario, y Scaloni admitió que llegó al torneo con algunos inconvenientes físicos. Asimismo, la situación de Gonzalo Montiel, su posible reemplazo, exige una gestión cuidadosa de los minutos debido a problemas de salud persistentes.
“El rendimiento de Anthony Gordon y Marcus Rashford debería tenerlos optimistas; además, la falta de apoyo de Rodrigo De Paul complicará aún más a Scaloni. Argentina presenta escasa amplitud en el mediocampo, lo que podría sobrecargar a sus laterales, ya de por sí exigidos”, recalcan en el análisis.
La falta de amplitud en el mediocampo argento incrementa la presión sobre los laterales. Se destaca que Rodrigo De Paul, jugador habitual en esa área, “aporta poco apoyo desde su posición más adelantada”, y en el ataque no se generan desbordes constantes. “Argentina carece de anchura en el mediocampo y eso termina sobrecargando a unos laterales ya exigidos”, se afirma en el informe.
En el corazón del equipo, el mediocampo presenta luces y sombras. Se señala que “cuando se les da tiempo y espacio, los volantes argentinos pueden tejer asociaciones y manejar los tiempos del partido”, aunque también se añade que “su punto débil radica en que, sencillamente, no corren tanto como los demás”. Además, se menciona que “ninguno de los jugadores de su mediocampo se encuentra entre los mejores velocistas de este Mundial”. El análisis remarca que Enzo Fernández y Mac Allister han anotado goles significativos, pero han sido fácilmente superados cuando el equipo pierde la posesión, especialmente en el partido contra Egipto. En el caso de Rodrigo De Paul, de 32 años, se evidencia el cansancio acumulado de la temporada y Leandro Paredes, quien fue utilizado para garantizar equilibrio defensivo tras un susto frente a Cabo Verde, no pudo completar el último encuentro debido a la fatiga. “Cuando Argentina pierde el control en el centro del campo, le cuesta mucho recuperarlo”, recalcan.
Las estadísticas de la FIFA indican que Alexis Mac Allister y Enzo Fernández son los dos jugadores argentinos que más distancia total han recorrido en el Mundial: 64.741 metros para el de Liverpool y 60.303 para el de Chelsea. En comparación, los líderes en Inglaterra son Harry Kane (67.846) seguido de Elliot Anderson (65.814) y Jude Bellingham (60.482).
Con miras al enfrentamiento contra Inglaterra, el análisis observa que el equipo dirigido por Thomas Tuchel podría aprovechar estas deficiencias físicas. “No se necesita mucha imaginación para imaginar a Jude Bellingham, que ha mostrado actuaciones extenuantes que han llevado a Inglaterra a este punto, recibiendo oportunidades para dejar su huella en la historia. Declan Rice, si está en buena forma, también podría causar estragos con sus característicos arranques”, se menciona.
A pesar de estas advertencias, el informe destaca la capacidad del equipo campeón en momentos críticos. “Argentina es un equipo de momentos”, y se señala que, a pesar de enfrentar dificultades en sus tres partidos eliminatorios, siempre surge una figura capaz de resolver el encuentro. En la fase de grupos, Messi fue determinante, mientras que Lautaro Martínez y Julián Álvarez se destacaron con goles y asistencias en fases posteriores. “La preocupación para Inglaterra es que Argentina puede estar a la deriva en un partido, con sus vías de gol bloqueadas y el ritmo interrumpido, solo para que uno de sus grandes nombres marque un golazo”, concluye el análisis.
“Si bien el mediocampo es un punto débil evidente, las batallas entre Harry Kane y los centrales argentinos también serán claves. Cristian Romero, quien retornó de una lesión en la rodilla para participar en el torneo, ha sufrido diversos golpes y se perdió los últimos minutos del último partido. No ha podido mostrar su mejor versión, aunque contribuyó en la remontada contra Egipto”, finaliza el informe.
Pese a las dudas sobre el funcionamiento colectivo, el análisis concluye que Argentina mantiene la capacidad de sorprender en cualquier instante gracias a la calidad individual de sus figuras. La selección nacional se enfrentará a Inglaterra en Atlanta con la mirada fija en alcanzar una nueva final.








