Entre los distritos que adoptaron iniciativas se encuentran Buenos Aires, La Rioja, Santa Fe, Corrientes, Córdoba, Santa Cruz, Salta, Jujuy, Neuquén y Misiones, además de la Ciudad de Buenos Aires y Chubut.
Según los últimos datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad de los hogares llegó al 12,8% en junio. El indicador continuó en aumento en julio y alcanzó el 12,94%. La Rioja registró el nivel más alto, con 23,9%, mientras que La Pampa presentó el más bajo, con 9%.
En paralelo, el Banco Nación informó que desde enero refinanció deudas por $476.300 millones correspondientes a casi 90.000 clientes. De ese total, 64.249 operaciones fueron realizadas por personas en situación de mora, por un monto acumulado de $322.600 millones.
La entidad ofrece, entre sus alternativas, la posibilidad de consolidar deudas de distintas instituciones financieras por hasta $100 millones, con plazos de hasta 120 meses y modalidad UVA. Las tasas nominales anuales son del 12% o 14%, según la situación del deudor.
En la provincia de Buenos Aires, el Banco Provincia mejoró las condiciones de plazo y tasas de su programa de refinanciación. La iniciativa está dirigida a personas con ingresos inferiores a cuatro salarios mínimos e incluye a quienes cobran sus salarios, jubilaciones o pensiones a través de la entidad.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño implementó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, que establece un plazo mínimo de devolución de 24 meses y una tasa fija del 35%.
Santa Fe puso en marcha el Plan de Protección de los Ingresos junto con el Banco Santa Fe. El programa alcanza a empleados públicos, trabajadores formales, monotributistas y autónomos, que pueden acceder a nuevos créditos de hasta 60 meses para cancelar deudas existentes. La cuota no puede superar el 25% de los ingresos.
En Córdoba, el Banco de Córdoba cuenta con una línea de consolidación de deudas de hasta 60 cuotas. Además, el Gobierno provincial presentó en la Legislatura el proyecto denominado “Alivio Cordobés”, que contempla refinanciaciones a una tasa nominal anual del 35% y plazos de hasta 48 meses.
Corrientes ofrece refinanciaciones para deudas de tarjetas de crédito desde $100.000, con opciones de seis o 12 cuotas fijas y una reducción de 29 puntos porcentuales en la tasa a través del Banco Corrientes. También existe una alternativa para empresas que permite refinanciar hasta el 80% del saldo, con un máximo de 12 cuotas y una reducción de 15 puntos en la tasa.
Neuquén implementó un Régimen Especial de Refinanciación con una tasa fija de hasta el 35% anual y un plazo mínimo de 24 meses. La medida excluye préstamos hipotecarios y prendarios.
En Misiones, el Gobierno provincial y Banco Macro desarrollaron alternativas de refinanciación con tasas bonificadas destinadas a empleados públicos y municipales, además de jubilados y pensionados.
Salta implementó un esquema para reestructurar deudas de empleados públicos y municipales, con tasas especiales según el tiempo de mora. En Jujuy, también mediante Banco Macro, se ofrece a trabajadores provinciales y municipales una reducción de hasta siete puntos porcentuales sobre la tasa vigente para quienes registren atrasos inferiores a 30 días.
En Santa Cruz, el Gobierno provincial, a través del Banco Santa Cruz, puso en marcha un Plan de Alivio Financiero para empleados públicos. Incluye dos meses de gracia, tasas fijas durante los primeros 12 meses y plazos de hasta 72 meses.
La Rioja, uno de los distritos con mayor nivel de morosidad, estableció una reducción de 20 puntos porcentuales en las tasas de préstamos personales del Banco Rioja. Los créditos quedan con una tasa del 52% para operaciones a 12 meses y del 56% para plazos de hasta 36 meses. Además, existe un esquema especial para clientes con más de 90 días de mora, con tasas más bajas y plazos de hasta 48 meses.
Por último, el Banco del Chubut ofrece una línea de refinanciación de hasta 72 meses, con un año de gracia para el pago de capital. La tasa es del 25% anual y la nueva cuota no puede superar el 40% del salario.
Así, mientras a nivel nacional no se prevé una intervención directa sobre la morosidad de las familias, distintas administraciones provinciales y bancos públicos y provinciales avanzaron con mecanismos destinados a reestructurar obligaciones y reducir el peso de las cuotas sobre los ingresos.








