Según el relevamiento, desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026 el sector perdió 3.759 empresas, sobre la base de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
De mantenerse esta tendencia, se estima que hacia fines de 2026 podrían perderse alrededor de 105.000 puestos de trabajo, de los cuales 60.000 serían empleos directos y 45.000 indirectos. Actualmente, el sector ya registra una reducción cercana a los 90.000 empleos directos y 60.000 indirectos.
El informe también señala que la capacidad ociosa promedio de la industria ronda el 40%, en un contexto marcado por el debate sobre la apertura comercial, el tipo de cambio y la recuperación del consumo y del crédito.
Las estimaciones fueron realizadas por una consultora especializada en industria y desarrollo, a partir de información oficial y de indicadores sectoriales.
En los próximos días se conocerá el índice de producción industrial manufacturera correspondiente a junio. De acuerdo con el análisis, siete de las doce principales cadenas industriales operan entre un 30% y un 40% por debajo de los niveles máximos registrados durante la última década.
El informe sostiene que la industria enfrenta una combinación de factores que afectan su desempeño, entre ellos una demanda interna debilitada, el incremento de costos en dólares, la competencia de las importaciones y el contrabando, lo que reduce los márgenes de rentabilidad y limita las posibilidades de inversión.
Hasta mayo, la actividad manufacturera acumulaba una caída del 3,1%. El último índice industrial mostró una mejora desestacionalizada del 0,4% respecto del mes anterior, aunque registró una baja interanual del 5,7%. Además, todas las ramas industriales presentaron retrocesos en comparación con el mismo período del año anterior.
Las proyecciones para junio anticipan una nueva disminución de la actividad, que se ubicaría cerca de un 9% por debajo del promedio registrado durante 2023.
En comparación con el inicio de la actual gestión nacional, el nivel de actividad industrial se encuentra un 8,8% por debajo del promedio de 2023. Entre los sectores con mayores caídas durante el último año aparecen las industrias textil, de confección, cuero y calzado, junto con la fabricación de maquinaria y equipos.
En medio del debate sobre la situación del sector, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la política económica del Gobierno y respondió a las críticas por la apertura comercial y el tipo de cambio. Sostuvo que la industria también perdió participación durante gestiones anteriores, pese a contar con distintos mecanismos de asistencia.
Desde distintos sectores industriales cuestionaron esas declaraciones y señalaron que la estabilidad macroeconómica y el desarrollo industrial no son objetivos incompatibles. También remarcaron la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad mediante reformas vinculadas con la carga impositiva, la infraestructura y el acceso al financiamiento.
Entidades industriales de distintas provincias coincidieron en advertir sobre la compleja situación que atraviesa la actividad, caracterizada por una caída sostenida de la producción y un incremento de los costos operativos. También señalaron que el retroceso de la actividad se mantiene desde hace varios meses y destacaron que la inflación de los productos industriales continúa por debajo de la inflación general.








