El informe, elaborado por peritos contables del Tribunal de Tasación de la Corte Suprema y presentado ante el Tribunal Oral Federal 5, analiza los contratos de locación vinculados al complejo hotelero. Los especialistas señalaron que la falta de balances y de documentación respaldatoria sobre la explotación del establecimiento impidió reconstruir técnicamente su rentabilidad.
Ante esa limitación, los peritos optaron por comparar las tarifas diarias por habitación establecidas en los contratos con los valores de referencia de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), que fue considerada el único parámetro objetivo disponible para el período analizado.
El resultado de esa comparación indicó que los valores pactados se encontraban por debajo de las referencias utilizadas. Por ese motivo, los especialistas concluyeron que los precios acordados no podían ser considerados excesivos.
El informe, de 32 páginas, aclara que el análisis de un contrato de locación se refiere a la cesión del uso de un inmueble y debe considerar parámetros de mercado, mientras que la rentabilidad depende además de los resultados concretos de la explotación comercial.
En ese sentido, los peritos remarcaron que una tarifa diaria por habitación no alcanza por sí sola para representar un canon locativo, ya que este debería contemplar el valor del inmueble, su potencial productivo y su capacidad de generar rendimiento.
La investigación judicial analiza el funcionamiento de Los Sauces SA, sociedad utilizada para formalizar contratos vinculados al hotel Casa Patagónica Los Sauces, ubicado en El Calafate, cerca de la residencia de Cristina Kirchner. La expresidenta está acusada en este expediente por asociación ilícita, lavado de activos y dádivas, mientras que Máximo Kirchner está señalado por su presunta participación como organizador de la asociación ilícita y por lavado de activos.
El complejo hotelero fue inicialmente proyectado como un conjunto de tres cabañas con seis departamentos cada una, lo que representaba 18 habitaciones. Posteriormente, el emprendimiento se amplió sobre terrenos vinculados a Austral Construcciones, incorporando dos inmuebles de 804 metros cuadrados cada uno, con diez habitaciones por unidad, además de un Club House de 512 metros cuadrados.
Según la descripción incluida en la documentación analizada, el establecimiento fue construido con materiales y terminaciones de alta calidad, entre ellos pórfidos patagónicos y madera, con una estética inspirada en las antiguas estancias de la región. El hotel fue considerado de categoría de lujo y llegó a emplear entre 40 y 50 personas durante la temporada alta.
El establecimiento permanece cerrado desde 2016. Ese año terminó el vínculo contractual con el Grupo Relats, que había estado a cargo de su explotación durante varios años.
Víctor Manzanares, excontador de la familia Kirchner, declaró que el hotel había tenido un papel relevante en el crecimiento patrimonial de la familia. Según su testimonio, durante una primera etapa el complejo fue alquilado por 120.000 dólares mensuales durante dos años. Posteriormente, el contrato fue renovado por un canon de 90.000 dólares, con una cláusula que contemplaba un incremento en caso de que la ocupación superara el 50%.
Manzanares también afirmó que el establecimiento permaneció alquilado durante 11 años y que ese vínculo habría generado entre 10 y 11 millones de dólares de ingresos para la familia Kirchner. Según su declaración, la relación contractual finalizó por diferencias respecto del nuevo monto del alquiler.
El juicio oral contra Cristina Kirchner y Máximo Kirchner tiene prevista su apertura para el 23 de octubre a las 10. La nueva pericia será uno de los elementos incorporados al expediente para analizar las condiciones económicas de los contratos vinculados al hotel.








