El dirigente empresario realizó estas declaraciones durante una conferencia anual del sector financiero realizada en Iguazú, donde fue consultado por la situación económica y las perspectivas de cara a las próximas elecciones presidenciales.
En ese marco, manifestó su respaldo al rumbo económico del Gobierno y sostuvo que, aunque la entidad que conduce no apoya gobiernos, existe afinidad con el modelo basado en el equilibrio de las cuentas y el control del gasto.
Al referirse al estilo del Presidente, también marcó una diferencia entre su forma de expresarse y las políticas que lleva adelante. Consideró que, aun cuando Milei puede mostrarse “áspero” o “agresivo” en su discurso, prefiere ese perfil si está acompañado por medidas que considera adecuadas para la economía.
El empresario también fue consultado por el cierre de compañías y la destrucción de puestos laborales asociados al actual proceso económico. En ese contexto, afirmó que se trata de “daños colaterales” y sostuvo que algunas empresas que dejaron de operar “nunca fueron rentables”.
Otro de los puntos abordados fue la apertura de las importaciones y el crecimiento de las compras en el exterior a través del comercio electrónico. Frente a las críticas por el ingreso de productos importados, señaló que el comercio electrónico representa entre el 18% y el 25% del volumen comercial, pero que solamente entre el 3% y el 4% corresponde a operaciones con el exterior.
En relación con los cambios tecnológicos, advirtió que los comerciantes y empresarios que no logren adaptarse a las nuevas condiciones del mercado podrían quedar fuera de actividad. Según planteó, esa eventual desaparición no debería atribuirse necesariamente a las decisiones de un gobierno, sino a la falta de adaptación frente a las transformaciones del sector.
El dirigente ya había expresado semanas atrás una postura similar al referirse al impacto de las medidas económicas. En aquella oportunidad reconoció que la situación era heterogénea y que algunas empresas habían cerrado y se habían perdido empleos, pero sostuvo que ese costo podía ser aceptable si contribuía a transformar el país y generar condiciones para las futuras generaciones.
En su intervención más reciente, además, dejó explícito su deseo de que Milei continúe al frente del Gobierno después de las elecciones de 2027, pese a señalar que la cámara empresaria que representa no respalda formalmente a gobiernos.








